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Histórico decomiso marítimo: El Salvador incauta 6.6 toneladas de cocaína en operación naval sin precedentes

Tripulación multinacional y sofisticados métodos de ocultamiento evidencian alcance del crimen organizado
El Salvador, a 16 de febrero de 2026.- El presidente de Nayib Bukele informó sobre la incautación de droga más grande en la historia de El Salvador, tras una operación de la Marina Nacional que permitió asegurar 6.6 toneladas de cocaína con un valor aproximado de 165 millones de dólares. La droga era transportada en un buque registrado en Tanzania y se encontraba oculta en compartimientos especiales dentro de tanques de lastre, lo que evidencia el nivel de sofisticación de las redes del narcotráfico internacional.

Operación marítima de alto impacto

De acuerdo con la información difundida por el mandatario en la red social X, la embarcación fue interceptada a 380 millas náuticas (703.7 kilómetros) al suroeste de las costas salvadoreñas, en aguas internacionales, luego de labores de inteligencia y patrullaje estratégico por parte de la Marina Nacional.

El buque, identificado como FMS EAGLE, un barco multipropósito de aproximadamente 54 metros de largo (180 pies de eslora) con bandera de Tanzania, transportaba 330 bultos de cocaína ocultos en compartimientos clandestinos, lo que requirió la intervención de buzos especializados para inspeccionar los tanques de lastre y confirmar la presencia de la droga.

La operación refleja no solo la capacidad logística de las fuerzas navales salvadoreñas, sino también el creciente uso de rutas marítimas por parte de organizaciones criminales que buscan evadir controles fronterizos terrestres y aéreos.

Detención de tripulación internacional

En la embarcación fueron detenidas diez personas presuntamente vinculadas con el tráfico de drogas, entre ellas cuatro ciudadanos colombianos, tres nicaragüenses, dos panameños y un ecuatoriano, lo que confirma el carácter transnacional de las redes del narcotráfico que operan en la región.

Las autoridades salvadoreñas iniciaron los procedimientos correspondientes para la judicialización del caso, mientras se desarrollan investigaciones para determinar el origen y destino final del cargamento.

Desde una perspectiva interpretativa, la diversidad de nacionalidades en la tripulación refleja la estructura fragmentada de las organizaciones criminales, que reclutan personal de distintos países para reducir riesgos operativos y dificultar la trazabilidad de las redes delictivas.

Tecnología y estrategia naval contra el narcotráfico

Uno de los elementos más relevantes de la operación fue el despliegue de buzos militares para localizar la droga oculta en los tanques de lastre, un método cada vez más utilizado por grupos criminales debido a la dificultad técnica que implica su detección.

El presidente Bukele destacó que esta acción representa “otro fuerte golpe al narcotráfico”, además de agradecer la incorporación de nuevas embarcaciones a la flota naval, lo que sugiere un fortalecimiento de las capacidades marítimas del país en el combate al crimen organizado.

Especialistas en seguridad consideran que el control de rutas marítimas se ha convertido en un eje estratégico en Centroamérica, región que funciona como corredor clave para el tráfico de drogas hacia Norteamérica y otros mercados internacionales.

Impacto regional y mensaje político

El decomiso no solo tiene implicaciones operativas, sino también políticas, ya que refuerza la narrativa de seguridad impulsada por el gobierno salvadoreño, que ha centrado gran parte de su estrategia en acciones contundentes contra estructuras criminales.

El valor estimado del cargamento —165 millones de dólares— representa una afectación económica significativa para las organizaciones involucradas, además de enviar un mensaje de disuasión sobre la vigilancia marítima en la región.

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