Tensión en la cúpula de Morena: viaje de López Beltrán a Japón desata reproches y defensa presidencial
México, a 7 de agosto de 2025.- La reciente polémica en torno al viaje del secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, a Japón ha escalado en el plano político y mediático, sacudiendo al partido oficialista y desatando una visible incomodidad en la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, quien ha dejado en claro su posición frente al lujo y la responsabilidad pública.
Las críticas comenzaron cuando trascendió que López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, vacacionó en Tokio presuntamente hospedado en uno de los hoteles más exclusivos de la ciudad. Aunque él mismo desmintió que haya pagado 50 mil pesos por noche, como lo acusó la oposición, y aseguró que sus gastos fueron de 7,700 pesos diarios, el hotel Okura —donde habría estado alojado— tiene tarifas mínimas que contradicen su versión pública.
La reacción de Sheinbaum, aunque contenida al principio, no tardó en llegar. Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria fue firme: “Mi posición la voy a defender siempre, porque es mi convicción. El poder cualquiera que se tenga se debe ejercer con humildad y sencillez. Nos debemos al pueblo”, declaró, marcando así una línea clara de distancia frente al escándalo.
En una carta publicada tras días de silencio, López Beltrán defendió su decisión de vacacionar en Japón con recursos propios, alegando una campaña de linchamiento político promovida por “hipócritas conservadores”. El morenista aseguró que fue víctima de espionaje y acusó a sus detractores de clasismo y calumnias. “No somos iguales, nosotros no somos corruptos”, escribió, apelando a la narrativa fundacional de su partido.
Sin embargo, en el tono de su misiva se perciben indirectas hacia el propio gobierno de Sheinbaum. “Desde niño aprendí que el poder es humildad, que la austeridad es un asunto de principios y que se debe vivir en la justa medianía, como lo recomendaba el presidente Juárez”, expresó, en una frase que refleja justamente lo que la presidenta había remarcado días antes.
Al respecto, Sheinbaum evitó confrontar de manera directa a López Beltrán, pero respondió con un mensaje contundente: “No voy a hablar de la carta […] Somos ciudadanos y debemos actuar como ciudadanos, desde que salimos de nuestra casa hasta que llegamos al trabajo. ¿Quién nos juzga? El pueblo, nadie más”.
Aun cuando López Beltrán intenta apagar el fuego con su versión de los hechos, el daño político parece estar hecho. La presidenta ha insistido en que todos los actores políticos deben rendir cuentas, sin excepción, y ha recordado que los partidos reciben recursos públicos, lo cual exige transparencia total.
La tensión entre los principios del lopezobradorismo y el actuar reciente de algunos de sus nuevos cuadros ha abierto un debate profundo sobre la congruencia, la austeridad y el rumbo moral de la llamada Cuarta Transformación. Mientras tanto, la ciudadanía observa con creciente escepticismo y expectativa cómo se resuelven estas grietas al interior de Morena.




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