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Misantla abre espacio al diálogo sobre los derechos humanos de las juventudes

Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 25 de septiembre de 2026.- La Universidad Hispana de Misantla abrió sus puertas a una jornada de reflexión jurídica en torno a uno de los sectores que demandan especial atención dentro de la agenda de derechos humanos: las juventudes.

En entrevista, el licenciado Dámaso Antonio Herrera, quien participó en la organización del encuentro, destacó la visita de la magistrada Rosalba Hernández Hernández, presidenta del Tribunal Superior de Justicia y del Poder Judicial de Veracruz, y del magistrado Jonathan Máximo Lozano Ordóñez, integrante de la Sala Constitucional.

La presencia de ambos representantes del Poder Judicial permitió generar un espacio de intercambio con estudiantes, abogados y funcionarios de la región.

“Derechos Humanos de las Juventudes”

El tema central de la actividad fue “Derechos Humanos de las Juventudes”, una discusión que adquiere particular relevancia en los espacios de formación jurídica.

Para quienes estudian derecho, acercarse directamente a representantes del Poder Judicial representa la posibilidad de complementar los conocimientos adquiridos en las aulas con experiencias y perspectivas provenientes del ejercicio institucional.

El encuentro permitió, además, que abogados y funcionarios compartieran el mismo espacio de aprendizaje con los estudiantes, generando un diálogo que no se limitó al ámbito estrictamente universitario.

Una jornada construida desde Misantla

Herrera resaltó que fue parte de la organización de esta actividad, cuyo desarrollo permitió que Misantla recibiera a integrantes de la máxima instancia judicial del estado.

La organización de este tipo de encuentros representa también una forma de acercar las instituciones a la comunidad. El derecho deja entonces de percibirse únicamente como un conjunto de normas y adquiere una dimensión más cercana cuando quienes las interpretan y aplican dialogan con quienes se están preparando para ejercerlas.

En ese sentido, la universidad funcionó como puente entre la formación académica y la experiencia profesional.

Las juventudes en el centro de la conversación

Hablar de derechos humanos de las juventudes implica reconocer que este sector tiene necesidades, derechos y responsabilidades propias dentro de la sociedad.

Llevar esta discusión a las aulas permite que los futuros profesionales del derecho incorporen desde su formación una perspectiva centrada en la dignidad de las personas y en la obligación institucional de garantizar sus derechos.

El encuentro dejó así algo más que una conferencia: una oportunidad para que estudiantes y profesionales compartieran un mismo espacio de reflexión sobre la manera en que la justicia puede responder a las nuevas generaciones.

Un diálogo que trasciende el aula

La presencia de magistrados en espacios universitarios también contribuye a reducir la distancia entre la ciudadanía y las instituciones encargadas de impartir justicia.

En Misantla, ese acercamiento tuvo como punto de partida a las juventudes y como escenario una universidad. La conversación, sin embargo, alcanzó a estudiantes, abogados y funcionarios, ampliando el alcance de una actividad que buscó colocar los derechos humanos en el centro de la formación profesional.

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