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32 años del Tec de Misantla: de 166 estudiantes a una comunidad de 2 mil 500 jóvenes

Fundadores, trabajadores y catedráticos han construido durante tres décadas una institución que busca formar profesionistas sin que tengan que abandonar Misantla
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 12 de septiembre de 2026.- El Instituto Tecnológico Superior de Misantla (ITSM) cumple este sábado 32 años de trayectoria, convertido en uno de los principales referentes de educación superior de la región y con una comunidad estudiantil cercana a los 2 mil 500 alumnos.

Pero detrás de esa cifra existe una historia que comenzó mucho antes de que el primer estudiante cruzara las puertas del Tecnológico, a mediados de la década de 1980 surgió entre ciudadanos y profesionistas de Misantla la inquietud de crear una institución que permitiera a los jóvenes estudiar una carrera profesional sin verse obligados a emigrar a otras ciudades.

Entre los impulsores de aquella iniciativa se encuentra el doctor Rogelio Sesma y Terán, además de integrantes del Patronato Pro-Fundación y Construcción.

También forman parte de esta memoria fundacional Gerónimo González Pérez, David Sánchez Hernández, Rafael Alarcón Rodríguez y Nereo González Pérez, nombres ligados a los primeros esfuerzos para hacer realidad el proyecto.

El 12 de septiembre de 1994 comenzó la historia

El 12 de septiembre de 1994, el proyecto dejó de ser una aspiración y comenzó formalmente sus actividades docentes, en sus primeros días, el Tecnológico funcionó en las instalaciones de lo que actualmente es la Casa de Cultura, con apenas 166 estudiantes y dos opciones profesionales: Ingeniería Industrial y Licenciatura en Informática.

Las actividades administrativas habían comenzado desde el 15 de agosto de 1994, bajo la conducción de Eldisa Cuevas Izaguirre, quien fungía como encargada del instituto.

En aquella primera etapa también participaron Noemí Sánchez Zapata y Emma Carrera Oróstico, como secretarias.

Era una institución pequeña, pero con una enorme responsabilidad: abrir una nueva puerta para los jóvenes de Misantla y de los municipios cercanos.

Los primeros rostros del Tecnológico

Un día después del inicio formal de actividades, el 13 de septiembre de 1994, se realizó en las instalaciones de la Asociación Ganadera la inauguración del ciclo escolar.

El acto contó con la presencia de Rosario Piña Sánchez, entonces directora general de Educación Media Superior y Superior de la Secretaría de Educación y Cultura del Gobierno de Veracruz; el alcalde de aquel momento, Carlos Carballal Valero, y David Sánchez Hernández, presidente del Patronato Pro-Fundación y Construcción del Tecnológico, entre otras personalidades.

En esa ceremonia fueron presentados los primeros trabajadores que participaron en la puesta en marcha de la institución.

La relación histórica incluye a Eldisa Cuevas Izaguirre, Maciel Amores Pérez, Miguel Ángel Martínez Juárez, David Gerardo Velazco, Nereo González Pérez, Tito Armando Hernández y González, Octavio Sesma y Terán, Víctor Sesma y Terán, Moisés Núñez, Gregorio Fernández Lambert, Gerardo Hernández Díaz, Bertha Portilla Landa, Ruth Nohemí Sánchez Zapata, Emma Carrera Oróstico, Leonor, intendente, Alejandro Carrera Oróstico, Daniel Juárez y López y René Flores González.

Más que una lista de nombres, se trata de los primeros rostros de una institución que apenas comenzaba a escribir su historia.

El primer director y los primeros años

En enero de 1995 fue designado Jaime Sánchez Galindo como primer director del Tecnológico Superior de Misantla, responsabilidad que desempeñó hasta octubre de 1998.

Durante aquellos primeros años comenzó a consolidarse la estructura administrativa y académica de la institución.

Posteriormente, el 12 de septiembre de 1997, quedó formalmente instaurada la Honorable Junta Directiva como máximo órgano de gobierno del Tecnológico.

El crecimiento fue paulatino, pero constante, hasta convertir aquel pequeño proyecto educativo en una institución con presencia regional.

Los catedráticos, el trabajo detrás de los aplausos

Si los fundadores colocaron las primeras piedras, los catedráticos han sido quienes durante décadas han mantenido vivo el proyecto desde las aulas.

Su trabajo pocas veces aparece en las fotografías oficiales. No siempre reciben los aplausos, pero detrás de cada generación de egresados existe la preparación de un maestro, la asesoría de un proyecto, una investigación, una práctica o una conversación que ayudó a un estudiante a encontrar su camino.

El fortalecimiento de la calidad educativa tiene precisamente uno de sus pilares en esa labor cotidiana.

Hoy, la institución busca ofrecer a los jóvenes una formación con visión internacional, pero sin que para ello tengan que abandonar Misantla.

De 166 estudiantes a 2 mil 500

La transformación de la institución puede medirse también en sus números.

De aquellos 166 estudiantes de 1994, el Tecnológico ha pasado a una matrícula cercana a 2 mil 500 alumnos.

Actualmente cuenta además con alrededor de 800 estudiantes de nuevo ingreso, cifra que representa un crecimiento importante frente a años anteriores, cuando la matrícula total todavía no alcanzaba los 2 mil alumnos.

La expansión no ha sido solamente cuantitativa. La oferta educativa también se amplió con carreras como Ingeniería Electromecánica, Ingeniería Bioquímica, Ingeniería Civil, Tecnologías de la Información y Gestión Empresarial, además de programas de posgrado y maestrías.

Una ventana de Misantla hacia el mundo

Uno de los retos actuales del ITSM es que sus estudiantes tengan acceso a conocimientos y experiencias que rebasen las fronteras de la región.

Actualmente existen vínculos académicos y actividades con especialistas de Francia, Perú, Panamá, Canadá, Alemania y España.

Esta vinculación internacional representa una evolución significativa respecto al propósito original de la institución.

En 1994, el objetivo era que los jóvenes no tuvieran que salir de Misantla para estudiar. Tres décadas después, la apuesta es que puedan estudiar en Misantla y, al mismo tiempo, tener contacto con el mundo.

Tres décadas de directivos y transformaciones

A lo largo de sus 32 años, el Tecnológico ha pasado por distintas administraciones y etapas de crecimiento.

Entre los directivos que han encabezado diferentes periodos se encuentran Jaime Sánchez Galindo, primer director; José Alberto Gaytán García, quien encabezó una gestión de varios años y promovió acciones relacionadas con internacionalización, acreditación e infraestructura; José Roberto Arenas Martínez; Daniel Villanueva Vázquez, quien asumió la dirección general en marzo de 2021; además de Jorge Alberto Lara Gómez, Sacsi Xanath Cervantes Herrera y María Teresa Meza Caiceros, entre otros perfiles que han participado en la conducción de la institución.

Cada administración ha enfrentado retos diferentes y ha contribuido, desde sus propias circunstancias, a la evolución del plantel.

La historia del Tecnológico, sin embargo, no pertenece únicamente a quienes han ocupado la dirección. También corresponde a profesores, trabajadores administrativos, personal de apoyo, estudiantes, egresados y familias que han acompañado su crecimiento.

El aniversario será también un reconocimiento a la memoria

Aunque la fecha oficial del aniversario es este 12 de septiembre, la celebración conmemorativa será trasladada al 17 de noviembre, debido al calendario escolar.

El festejo tendrá además un componente especial: se reconocerá a trabajadores con más de 30 años de servicio, así como a fundadores y primeros colaboradores.

Será una oportunidad para mirar hacia los primeros años y recordar que una institución que hoy recibe a miles de jóvenes alguna vez comenzó con apenas 166 estudiantes y un pequeño grupo de trabajadores.

32 años después, el sueño sigue creciendo

El Tecnológico Superior de Misantla llega a sus 32 años con una comunidad estudiantil que supera ampliamente aquella primera matrícula y con una presencia que se extiende por Misantla, Vega de Alatorre, Colipa, Yecuatla y municipios de la región.

Su historia comenzó con una preocupación sencilla pero profunda: que ningún joven tuviera que renunciar a una carrera profesional por no contar con una institución cercana.

Hoy, tres décadas después, ese sueño se ha transformado en miles de historias profesionales.

Y mientras nuevas generaciones ocupan sus aulas, los nombres de quienes estuvieron en los primeros días permanecen como parte de una memoria que no debe perderse.

Porque un tecnológico no se construye únicamente con edificios, carreras o cifras de matrícula. Se construye con personas. Con quienes imaginaron el proyecto, con quienes abrieron por primera vez sus puertas y, especialmente, con esos catedráticos que desde las aulas —muchas veces sin reflectores— siguen formando a quienes llevarán el nombre de Misantla más allá de sus fronteras.

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