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“¿Y ustedes, quién dicen que soy yo?”: Monseñor José Trinidad Zapata llama a vivir la fe con hechos

El mensaje invita a los creyentes a no limitarse a repetir lo que otros piensan, sino asumir personalmente su fe en Cristo
Papantla, Ver., a 23 de agosto de 2026.- En su reflexión evangélica de este domingo, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz, obispo de la Diócesis de Papantla, centró su mensaje en una de las preguntas fundamentales planteadas por Jesús a sus discípulos: “¿Y ustedes, quién dicen que soy yo?”

A partir del pasaje del Evangelio correspondiente a la llegada de Jesús a Cesarea de Filipo, el prelado explicó que existe una diferencia profunda entre repetir lo que otras personas piensan y expresar una convicción propia.

Ante la primera pregunta de Jesús —qué dice la gente sobre el Hijo del Hombre— los discípulos respondieron mencionando distintas opiniones: que era Juan el Bautista, Elías, Jeremías o alguno de los profetas.

Sin embargo, cuando Jesús se dirigió directamente a ellos, la pregunta adquirió una dimensión personal. Fue Simón Pedro quien tomó la palabra y respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.”

La fe no es solamente una opinión

Para Monseñor Zapata, la respuesta de Pedro es breve, pero encierra el núcleo de la fe cristiana, pues no se trata simplemente de una opinión sobre Jesús, sino de reconocer quién es para quien cree.

El obispo señaló que Pedro no llegó a esa afirmación únicamente mediante un razonamiento humano. Jesús mismo le explica que esa verdad le fue revelada por el Padre que está en los cielos.

De ahí parte una de las ideas centrales de la reflexión: la fe es una gracia de Dios.

En este punto, el mensaje adquiere una lectura particularmente cercana al creyente. La fe no consiste únicamente en conocer conceptos religiosos o repetir expresiones aprendidas, sino en reconocer a Cristo y asumir esa convicción como parte de la propia vida.

La piedra y el fundamento de la Iglesia

El pasaje evangélico continúa con las palabras de Jesús a Pedro: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.”

Monseñor Zapata recordó que esta afirmación ha generado durante siglos distintas interpretaciones dentro de la tradición cristiana. Citó la reflexión de los Padres de la Iglesia, particularmente de San Agustín, para señalar que la piedra puede entenderse no simplemente como la persona de Pedro, sino como la fe que Pedro profesa.

Desde esta perspectiva, el fundamento último continúa siendo Cristo.

El obispo relacionó esta enseñanza con las palabras de San Pablo, quien presenta a Cristo como la piedra angular y habla de los creyentes como piedras vivas de un edificio espiritual.

La imagen resulta significativa: la Iglesia no se presenta únicamente como una estructura institucional, sino como una comunidad construida sobre la fe en Cristo.

Una fe que debe resistir

Otro de los puntos abordados por el prelado fue la advertencia de Jesús de que los poderes del infierno no prevalecerán contra su Iglesia.

Monseñor Zapata relacionó esta enseñanza con la exhortación de San Pedro en su primera carta, donde advierte que el diablo ronda como un león rugiente y llama a los creyentes a resistir firmes en la fe.

La reflexión trasladó así el contenido del Evangelio al terreno cotidiano. Mantener la fe, explicó implícitamente el mensaje, también significa enfrentar las dificultades y las circunstancias que pueden provocar que una persona se aparte de sus convicciones.

No se trata solamente de declarar una creencia, sino de sostenerla cuando las circunstancias la ponen a prueba.

Las llaves del Reino y la misión de Pedro

El mensaje también abordó las palabras de Jesús sobre las llaves del Reino de los cielos y la facultad de atar y desatar.

En la interpretación expuesta por el obispo, este poder se relaciona con la misión confiada a Pedro y, posteriormente, con la responsabilidad del Papa como sucesor de Pedro dentro de la Iglesia.

Más allá de la dimensión institucional de esta enseñanza, Monseñor Zapata puso el acento en la relación entre la pertenencia a la Iglesia y la profesión de la fe.

Señaló que, aunque pocas veces esa separación se realiza de manera formal, existen personas que por distintos motivos terminan alejándose de la fe.

“Tenemos la fe de Pedro

La reflexión concluyó con una exhortación directa a los creyentes: “Hermanos, que no nos suceda tal cosa. Nosotros tenemos la fe de Pedro.”

Monseñor Zapata invitó a profesar esa fe frecuentemente, pero no únicamente mediante palabras, sino también a través de los hechos.

El llamado convierte el Evangelio en una pregunta que permanece abierta para cada creyente. Si Jesús pregunta quién es para nosotros, la respuesta no puede quedarse solamente en una definición religiosa aprendida de otros.

La verdadera respuesta, plantea la reflexión, debe manifestarse en la manera de vivir, actuar y enfrentar las circunstancias de cada día.

Con ese mensaje, el obispo cerró su reflexión pidiendo a los fieles permanecer firmes en la fe y deseándoles la bendición de Dios.

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