Depresión perinatal: el padecimiento silencioso que afecta a miles de madres y sigue rodeado de estigmas
La UNAM llama a reconocer los síntomas y fortalecer las redes de apoyo para prevenir consecuencias en madres e hijos
México, a 16 de julio de 2026.- Mientras la maternidad suele representarse como una etapa de felicidad absoluta, especialistas advierten que para miles de mujeres el embarazo y el periodo posterior al parto pueden convertirse en un proceso marcado por la ansiedad, la tristeza y la depresión. Investigaciones difundidas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalan que la depresión perinatal constituye un importante problema de salud pública que continúa siendo poco diagnosticado debido al desconocimiento y a los estigmas sociales que rodean la salud mental materna.
Este trastorno comprende tanto la depresión durante el embarazo como la que aparece después del nacimiento del bebé, afectando no solo el bienestar de la madre, sino también el desarrollo del recién nacido y la estabilidad familiar.
Un problema que va más allá de los cambios hormonales
La doctora Laura Ramos Languren, académica de la UNAM, explica que la depresión perinatal no responde únicamente a alteraciones hormonales propias del embarazo, sino que es resultado de una combinación de factores psicológicos, sociales, económicos y familiares.
Entre los principales factores de riesgo destacan el miedo constante a asumir la maternidad, la incertidumbre sobre la capacidad para criar a un hijo, los conflictos de pareja, la violencia intrafamiliar, las dificultades económicas y la falta de acceso oportuno a servicios de salud.
A ello se suma el aislamiento social, una condición que puede agravar el estado emocional de las mujeres cuando no cuentan con familiares o personas cercanas que les brinden apoyo durante esta etapa de cambios físicos y emocionales.
Los especialistas subrayan que existen también factores protectores capaces de disminuir el riesgo de desarrollar este trastorno, como un mayor nivel educativo, una participación activa de la pareja en el cuidado del embarazo y del recién nacido, así como condiciones económicas que proporcionen mayor estabilidad al hogar.
Señales que no deben minimizarse
Uno de los principales desafíos para detectar la depresión perinatal es que muchos de sus síntomas suelen confundirse con el agotamiento normal que implica el embarazo o el cuidado de un bebé.
De acuerdo con criterios del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, retomados por la UNAM, es importante prestar atención cuando la madre presenta tristeza persistente, ansiedad constante, irritabilidad, episodios frecuentes de llanto, sentimientos de culpa, inutilidad o incapacidad para establecer un vínculo afectivo con su hijo.
También pueden aparecer alteraciones importantes del sueño, pérdida o aumento considerable de peso, dificultad para disfrutar actividades cotidianas y pensamientos recurrentes relacionados con hacerse daño o dañar al bebé, situaciones que requieren atención médica inmediata.
Los especialistas enfatizan que identificar estas señales de manera temprana permite iniciar tratamientos psicológicos o psiquiátricos oportunos, evitando complicaciones tanto para la madre como para el desarrollo físico y emocional del menor.
Romper el silencio para proteger la salud materna
Expertos en salud mental coinciden en que uno de los mayores obstáculos sigue siendo el temor de muchas mujeres a expresar lo que sienten por miedo a ser juzgadas o consideradas "malas madres".
La presión social por mostrar felicidad permanente durante el embarazo y el posparto provoca que numerosas pacientes oculten sus síntomas, retrasando el diagnóstico y el acceso a tratamiento especializado.
La UNAM insiste en la necesidad de eliminar los prejuicios en torno a la salud mental materna y promover entornos familiares donde las mujeres puedan hablar abiertamente de sus emociones sin sentirse culpables. Asimismo, destaca que el acompañamiento de la pareja, la familia y los profesionales de la salud resulta fundamental para garantizar una recuperación adecuada y favorecer un desarrollo saludable del recién nacido.
La salud emocional también forma parte de la maternidad
La depresión perinatal representa uno de los trastornos más frecuentes durante el embarazo y el posparto, pero también uno de los más invisibilizados. Especialistas consideran que informar a la población, fortalecer las redes de apoyo y facilitar el acceso a servicios de salud mental son acciones indispensables para prevenir complicaciones y garantizar que la maternidad pueda vivirse en condiciones de bienestar integral.




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