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Monseñor José Trinidad Zapata llama a vivir la alegría de la resurrección y la fuerza del Espíritu Santo

El mensaje destacó el perdón, la paz y la misión evangelizadora como centro de la vida cristiana
Papantla, Ver., a 24 de mayo de 2026.- En el marco de la celebración de Pentecostés y el cierre de la cincuentena pascual, el obispo de la Diócesis de Papantla, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz, dirigió una reflexión evangélica enfocada en la presencia del Espíritu Santo, la alegría de la resurrección y la misión de la Iglesia en medio de un mundo marcado por el miedo, la incertidumbre y la necesidad de reconciliación.

A través de un mensaje difundido por la Diócesis de Papantla, el prelado recordó que Pentecostés representa una de las celebraciones más importantes para la fe cristiana, al conmemorar la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y el inicio de una nueva etapa en la historia de la salvación.

Pentecostés, el nacimiento de una nueva esperanza

Durante su reflexión, Monseñor explicó que, en tiempos de Cristo, numerosos judíos acudían a Jerusalén cincuenta días después de la Pascua para celebrar el don de la ley y la alianza de Dios con su pueblo.

Sin embargo, señaló que fue precisamente en esa fecha cuando, según el libro de los Hechos de los Apóstoles, Dios quiso enviar el Espíritu Santo para fortalecer a la Iglesia naciente y renovar la vida espiritual de los creyentes.

El obispo destacó además que el Evangelio de San Juan presenta un momento distinto pero profundamente significativo: Jesús resucitado entregando el Espíritu Santo a sus discípulos desde el mismo día de la resurrección.

“Eso significa que el Espíritu Santo, como fruto de la muerte y resurrección de Cristo, puede venir sobre la Iglesia en cualquier momento”, expresó.

Del miedo a la alegría

Monseñor José Trinidad Zapata recordó que los discípulos vivían encerrados y llenos de temor tras la muerte de Jesús, sintiéndose solos, derrotados y confundidos.

Sin embargo, explicó que todo cambió cuando Cristo resucitado se presentó en medio de ellos, les ofreció la paz y les mostró sus heridas.

“La paz y la alegría regresaron a sus corazones”, señaló el obispo, al recordar las palabras de Jesús antes de su pasión: “No se turbe vuestro corazón ni sea cobarde”.

La reflexión subrayó que la resurrección no solo representa la victoria sobre la muerte, sino también la recuperación de la esperanza y la confianza en medio de las dificultades humanas.

Para la Iglesia, la alegría pascual se convierte así en una experiencia espiritual capaz de transformar el miedo en fortaleza y la tristeza en esperanza.

El Espíritu Santo y la misión de perdonar

Otro de los puntos centrales del mensaje fue el envío misionero realizado por Jesús a sus apóstoles.

Monseñor recordó que Cristo no solo les dio una tarea evangelizadora, sino también la fuerza espiritual necesaria para cumplirla mediante el don del Espíritu Santo.

“Como el Padre me envió, así también los envío yo”, citó durante su reflexión.

Asimismo, explicó que el perdón de los pecados ocupa un lugar fundamental dentro de la misión de la Iglesia, ya que el anuncio del Evangelio tiene como centro a Cristo resucitado y la reconciliación con Dios.

El obispo hizo referencia al pasaje bíblico donde Pedro exhorta a la multitud a arrepentirse y bautizarse para recibir el perdón y el Espíritu Santo.

Un llamado a la reconciliación y la fe

Finalmente, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz invitó a los fieles a vivir este tiempo espiritual desde el arrepentimiento sincero y la participación en la Eucaristía, recordando que Cristo resucitado continúa haciéndose presente para ofrecer paz, alegría y renovación interior.

La reflexión concluyó con una bendición dirigida a las familias y comunidades de la región, en un mensaje que buscó fortalecer la esperanza y la fe en medio de los desafíos actuales.

La Diócesis de Papantla reiteró además la importancia de mantener viva la experiencia de Pentecostés como un llamado permanente a la unidad, la reconciliación y el compromiso cristiano dentro de la sociedad.

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