Más agua, más fugas: Durango enfrenta el desgaste de una red hidráulica al límite
Infraestructura envejecida en el Centro Histórico obliga a autoridades a proyectar una renovación multimillonaria
Durango, a 14 de mayo de 2026.- El incremento en el suministro de agua potable que durante años fue una exigencia ciudadana, hoy se ha convertido también en una prueba crítica para la antigua red hidráulica de la capital duranguense, donde tuberías con décadas de antigüedad comienzan a colapsar bajo una presión para la que nunca fueron diseñadas.
Autoridades estatales y municipales reconocieron que gran parte de la infraestructura instalada en el Centro Histórico y barrios tradicionales ya cumplió su vida útil, situación que ha derivado en fugas constantes, daños estructurales y un creciente desafío financiero para modernizar el sistema.
Actualmente, Aguas del Municipio de Durango (AMD) atiende alrededor de 250 fugas por semana, reflejo del deterioro acumulado durante años en distintas zonas de la ciudad.
Una red antigua frente a una nueva realidad hidráulica
La directora general de la Comisión del Agua del Estado de Durango, Yadira Narváez Salas, explicó que el aumento en el volumen de agua potabilizada representa un reto técnico importante para la infraestructura urbana.
Detalló que los tanques gemelos del Cerro de los Remedios actualmente reciben entre 650 y 700 litros por segundo, una cantidad considerablemente superior a los cerca de 230 litros por segundo que históricamente manejaban.
Ese cambio, aunque positivo para el abastecimiento de miles de familias, mantiene trabajando de forma continua a líneas hidráulicas antiguas que durante décadas operaron bajo menor presión.
“El hecho de tener más agua implica también una prueba muy dura para la infraestructura instalada”, reconoció la funcionaria al señalar que el problema no se limita a fugas visibles, sino a un sistema completo que comienza a mostrar señales de agotamiento.
Colonias históricas, entre las más afectadas
Sectores tradicionales como Tierra Blanca, Analco, la Obrera y áreas cercanas a la vialidad Domingo Arrieta concentran algunas de las tuberías más antiguas de la ciudad.
En muchos casos, las líneas aún son de cemento asbesto, un material considerado obsoleto y que actualmente representa uno de los principales focos de fugas.
El director de AMD, Jesús González Smith, explicó que una de las líneas principales de 20 pulgadas que atraviesa el centro de la ciudad y abastece a más de un tercio de la población presenta un desgaste severo.
La reciente fuga registrada en el cruce de Hidalgo y Negrete evidenció el nivel de vulnerabilidad de la red y el riesgo que implica seguir operando infraestructura envejecida sin una sustitución integral.
Renovar toda la red costaría cuatro mil millones de pesos
Las autoridades reconocieron que modernizar completamente el sistema hidráulico de Durango requeriría una inversión cercana a los cuatro mil millones de pesos, recurso que actualmente rebasa la capacidad presupuestal disponible.
Por ello, la estrategia planteada consiste en realizar sustituciones graduales utilizando tecnologías menos invasivas como el cracking y perforaciones direccionales, con el objetivo de evitar abrir calles completas y generar mayores afectaciones urbanas.
Además, cada nueva obra de pavimentación incorpora ahora revisiones técnicas para reemplazar previamente las redes de agua y drenaje antes de colocar concreto o asfalto.
Los nuevos materiales, principalmente PVC y polietileno de alta densidad, ofrecen una vida útil estimada de hasta 50 años, lo que permitiría reducir fugas y costos de mantenimiento a futuro.
El desperdicio de agua, un problema nacional
La directora de la CAED advirtió que entre el 45 y 50 por ciento del agua potabilizada en México se pierde debido a deficiencias físicas en las redes hidráulicas.
Por ello insistió en que la instalación de medidores no debe verse únicamente como una medida de cobro, sino como una herramienta técnica para identificar fugas, controlar consumos y mejorar la eficiencia del sistema.
En paralelo, se anunció la interconexión de tanques ubicados en el norte de la ciudad —entre ellos Lomas, El Saltito, La Virgen y el Tanque Integral— mediante nuevas líneas de gran diámetro que permitirán detectar con mayor precisión las pérdidas de agua.
Durango enfrenta el reto de modernizarse sin detener la ciudad
El desafío para las autoridades no consiste únicamente en reparar fugas visibles, sino en reconstruir gradualmente un sistema hidráulico diseñado para una ciudad mucho más pequeña y con menores demandas.
Hoy, el crecimiento urbano y la necesidad de garantizar agua constante colocan a Durango frente a una realidad inevitable: modernizar su infraestructura será tan importante como garantizar el suministro mismo.
Mientras tanto, las fugas seguirán funcionando como señales visibles de un problema subterráneo que durante décadas permaneció postergado.




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