Exigen “refundar” la SEP y frenar abusos de poder dentro del sistema educativo
Comité ligado a Marx Arriaga pide la salida de Mario Delgado y una transformación profunda de la política educativa
México, a 17 de mayo de 2026.- En medio del debate nacional sobre el rumbo de la educación pública en México, el Comité para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana lanzó un manifiesto dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en el que exige una profunda “refundación” de la Secretaría de Educación Pública (SEP), acompañada de cambios estructurales que, aseguran, eliminen prácticas de autoritarismo, abusos burocráticos y decisiones arbitrarias dentro de la institución.
El posicionamiento surge cuatro meses después de la salida de Marx Arriaga Navarro, exdirector de Materiales Educativos de la SEP y una de las figuras más visibles en la construcción de la Nueva Escuela Mexicana, quien en su momento cuestionó públicamente las condiciones bajo las cuales fue separado del cargo.
Un manifiesto contra el poder vertical
En el documento, el Comité plantea que la transformación educativa no puede sostenerse mientras persistan prácticas de intimidación y abuso de autoridad dentro de la estructura gubernamental.
La agrupación pidió a la mandataria federal prohibir que funcionarios, líderes sindicales o burócratas utilicen el poder institucional para destituir, presionar o violentar a subordinados de manera arbitraria.
Además, exigieron modificar el modelo de operación vertical que, afirman, continúa predominando en distintas áreas de la SEP, sustituyéndolo por esquemas de corresponsabilidad, transparencia y rendición de cuentas.
El manifiesto también reclama mecanismos de reparación para quienes hayan sido víctimas de abusos laborales o políticos dentro de oficinas gubernamentales, aulas o espacios sindicales.
Críticas directas a la actual conducción educativa
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la petición explícita de remover de la SEP a funcionarios identificados con etapas anteriores de la política educativa nacional, incluyendo al actual titular de la dependencia, Mario Delgado.
De acuerdo con el Comité, la llamada “refundación” de la Secretaría requiere deslindarse de perfiles vinculados con modelos educativos neoliberales y avanzar hacia una estructura alineada con los principios del humanismo mexicano y la Nueva Escuela Mexicana.
La postura refleja también tensiones internas en sectores afines al proyecto educativo impulsado durante el sexenio anterior, particularmente entre grupos que consideran que la transición administrativa ha debilitado parte de la agenda pedagógica construida en años recientes.
Demandan frenar extorsiones y abusos en el sistema educativo
Entre las exigencias más severas destaca la solicitud de erradicar prácticas de corrupción y abuso dentro de instituciones educativas y administrativas, incluyendo presuntas extorsiones y favores sexuales hacia estudiantes, docentes y trabajadores.
El Comité sostuvo que la educación debe construirse desde relaciones horizontales y comunitarias, alejadas de esquemas de control político o subordinación burocrática.
“Por una relación horizontal de construcción del conocimiento en donde se instalen comunidades con base en la corresponsabilidad y las redes solidarias”, señala el documento difundido públicamente.
La agrupación también pidió que el Estado deje de intervenir en la vida interna de los sindicatos magisteriales y, en cambio, se limite a garantizar condiciones democráticas y respeto a los derechos laborales de los trabajadores de la educación.
La precariedad docente, otro eje del reclamo
El pronunciamiento incluyó además una crítica al modelo laboral que enfrentan miles de docentes contratados por honorarios o bajo esquemas temporales, especialmente en instituciones públicas y privadas.
El Comité pidió revisar contratos, prestaciones, estabilidad laboral, acceso a plazas definitivas y sistemas dignos de jubilación, argumentando que la precarización contradice cualquier intento de transformación educativa real.
Asimismo, solicitaron regular el cobro de colegiaturas, cuotas escolares y venta de materiales educativos, tanto en escuelas públicas como privadas, bajo el argumento de que la educación no debe convertirse en un espacio de desigualdad económica.
Una disputa ideológica que sigue abierta
Más allá de las exigencias administrativas, el documento refleja una disputa de fondo sobre el rumbo ideológico y pedagógico de la educación mexicana.
Mientras algunos sectores consideran que la Nueva Escuela Mexicana representa una oportunidad para replantear el modelo educativo desde una visión social y humanista, otros advierten que las tensiones políticas y burocráticas podrían debilitar los cambios planteados desde el inicio del proyecto.
La publicación del manifiesto confirma que, a pocos meses del inicio del nuevo gobierno federal, el debate sobre quién debe conducir la política educativa y bajo qué principios continúa abierto dentro de la propia estructura ligada a la llamada Cuarta Transformación.
El Comité concluyó reiterando que la educación pública necesita una transformación “profunda y ética”, donde las decisiones institucionales se construyan con participación colectiva y respeto a los derechos humanos y laborales de toda la comunidad educativa.




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