Veracruz apuesta por el desendeudamiento: descartan nuevos créditos y reportan pagos millonarios
Xalapa, Ver., a 15 de abril de 2026.- Desde Xalapa, Veracruz, el Gobierno del Estado informó que no contratará nueva deuda y que mantiene una estrategia de saneamiento financiero. La gobernadora Rocío Nahle García destacó el pago de hasta 1,900 millones de pesos en lo que va del año y una reestructura que permitió reducir tasas de interés, con el objetivo de fortalecer la economía estatal sin comprometer su desarrollo.
Un mensaje de control financiero desde Palacio de Gobierno
En medio de interpretaciones sobre un posible endeudamiento, el Gobierno de Veracruz salió a fijar postura: no habrá contratación de nueva deuda.
La gobernadora Rocío Nahle García fue enfática al señalar que su administración opera bajo una política de disciplina financiera, asegurando que las obras en ejecución se realizan con recursos propios del estado.
“No vamos a pedir deuda, no nos vamos a endeudar. Estamos haciendo una buena administración”, declaró, marcando una línea clara frente a la percepción pública.
Reestructura financiera: menos intereses, más margen
Uno de los puntos clave de la estrategia ha sido la reestructura de créditos previamente adquiridos, particularmente aquellos contratados con Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).
De acuerdo con la mandataria, estos financiamientos fueron trasladados a otra institución bancaria con condiciones más favorables, lo que permitió reducir la tasa de interés de aproximadamente 13% a cerca del 7%.
Este movimiento, registrado ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, generó confusión al ser interpretado como nueva deuda, lo cual fue descartado por la titular del Ejecutivo estatal.
“Para endeudarse tendría que haber ido al Congreso del Estado a pedir autorización”, puntualizó.
Pago sostenido y estrategia de desendeudamiento
En lo que va de 2026, el Gobierno de Veracruz ha destinado entre 1,800 y 1,900 millones de pesos al pago de deuda heredada, como parte de un programa calendarizado que se mantendrá hasta diciembre.
“Nos estamos desendeudando… tenemos un programa de pago mes a mes”, explicó Nahle García, al destacar que esta política permitirá reducir la carga financiera en el mediano plazo.
Desde una perspectiva interpretativa, esta estrategia busca no solo disminuir pasivos, sino también reconstruir la confianza en la gestión pública, en un estado históricamente marcado por altos niveles de endeudamiento.
Menos deuda, más recursos para desarrollo
La reducción del endeudamiento tiene implicaciones directas en la capacidad operativa del estado. Según explicó la gobernadora, cuando una entidad mantiene altos niveles de deuda, la Federación retiene parte de sus participaciones, limitando su margen de acción.
Al disminuir esta carga, Veracruz podría acceder a mayores recursos federales, lo que se traduciría en más inversión en infraestructura y servicios.
El planteamiento no es menor: se trata de equilibrar el saneamiento financiero con la necesidad de mantener el ritmo de desarrollo estatal, sin recurrir a nuevos compromisos crediticios.
En un escenario donde la deuda pública suele marcar el rumbo de los gobiernos, Veracruz apuesta por una ruta distinta: pagar, reordenar y crecer sin hipotecar el futuro.




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