Noticias

Putin denuncia “acto terrorista” contra gasero ruso en el Mediterráneo y advierte repercusiones energéticas

El incidente eleva tensiones geopolíticas y presiona los mercados de gas en Europa
Rusia, a 4 de marzo de 2026.- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó como “terrorista” el ataque perpetrado contra el buque gasero ruso Artic Metagaz en el mar Mediterráneo, en las cercanías de Malta.

Moscú responsabilizó a Ucrania por la agresión y anunció que se reserva el derecho de responder con medidas políticas y diplomáticas. El incidente, que no dejó víctimas, vuelve a colocar en el centro del debate la seguridad energética europea y la escalada del conflicto en el frente marítimo.

Un señalamiento directo desde el Kremlin

El presidente ruso Vladimir Putin condenó públicamente el ataque contra el buque que transportaba gas natural licuado (GNL), calificándolo como un “acto terrorista” y asegurando que no es la primera vez que Rusia enfrenta acciones de este tipo.

“Esto está agravando la situación en los mercados energéticos mundiales, principalmente en Europa”, declaró a la televisión pública rusa.

Putin sostuvo además que mientras la Unión Europea respalda a Ucrania con armas y financiamiento, Kiev responde con ataques que, según Moscú, impactan la estabilidad internacional.

El ataque en aguas del Mediterráneo

De acuerdo con el Ministerio de Transportes de Rusia, el 3 de marzo el buque gasero ruso Artic Metagaz fue atacado cerca de las aguas territoriales de Malta.

La embarcación transportaba una carga registrada conforme a las leyes internacionales desde el puerto de Múrmansk, en el Ártico ruso.

Según la versión oficial, el ataque habría sido ejecutado desde el litoral de Libia mediante drones náuticos ucranianos. Las autoridades rusas informaron que, gracias a la coordinación entre los servicios de rescate rusos y malteses, los 30 tripulantes —todos ciudadanos rusos— fueron puestos a salvo.

Moscú advierte respuesta diplomática

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, declaró que Rusia se reserva el derecho de adoptar medidas políticas y diplomáticas ante lo que considera una amenaza a la paz y seguridad internacionales.

El mensaje, aunque sin detallar acciones concretas, sugiere que el incidente podría trasladarse al terreno diplomático, elevando aún más la tensión en un conflicto que ya se extiende más allá del territorio ucraniano.

La “flota fantasma” y el tablero energético

El Artic Metagaz forma parte de los casi 600 buques sancionados por la Unión Europea, con prohibiciones de acceso a puertos y limitaciones en servicios marítimos, como parte de las medidas impuestas a Rusia por la guerra en Ucrania.

Desde el año pasado, Ucrania ha intensificado ataques contra lo que se conoce como la “flota fantasma” rusa, embarcaciones que transportan hidrocarburos buscando evadir sanciones occidentales.

Este nuevo incidente vuelve a exponer la fragilidad de las rutas energéticas y la interdependencia europea del gas, en un contexto donde cualquier alteración en el suministro genera volatilidad en los mercados.

Más allá del intercambio de acusaciones, el episodio refleja cómo el conflicto se ha expandido al ámbito marítimo y energético, convirtiendo al Mediterráneo en un nuevo escenario estratégico.

El ataque al gasero ruso no solo representa un nuevo episodio en la confrontación entre Moscú y Kiev, sino que evidencia cómo la guerra ha trascendido las fronteras terrestres para impactar directamente la seguridad energética y la estabilidad geopolítica en Europa y el Mediterráneo.

No hay comentarios