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Magisterio de la Zona 102 apuesta por la unidad sindical ante rezagos administrativos

Escuelas afectadas por demoras en contrataciones y trámites federales, advierte supervisor escolar
Misantla, Ver., a 6 de febrero de 2026.- Durante el reciente proceso de renovación de delegaciones sindicales en la Zona Escolar 102 de educación primaria federalizada, con cabecera en Misantla, el supervisor Salomón González Acosta subrayó que los cambios se han realizado con madurez y unidad entre el magisterio.

Sin embargo, también reconoció que persisten problemas graves como la falta de docentes, retrasos en pagos y deficiencias administrativas que han provocado inconformidades e incluso toma de planteles.

Unidad sindical como eje del cambio delegacional

El supervisor escolar Salomón González Acosta, responsable de la Zona 102 de educación primaria federalizada, encabezó recientemente un proceso de cambio de delegaciones sindicales que, aseguró, se desarrolló con normalidad y alta participación.

Explicó que en cada centro de trabajo se privilegió la conformación de planillas de unidad, lo que refleja —dijo— un nivel de madurez organizativa entre los docentes.

“Se ha demostrado entendimiento y concordancia con la unidad que promueve nuestra dirigencia seccional, buscando encauzar las demandas laborales de forma organizada”, expresó.

Desde una mirada interpretativa, este énfasis en la unidad no solo busca fortalecer la representación sindical, sino también proyectar una imagen de orden y cohesión frente a las autoridades educativas.

Comités delegacionales, clave para la gestión

González Acosta destacó que preservar los comités delegacionales permite ordenar mejor las gestiones ante instancias federales y estatales, como el ISSSTE, la Secretaría de Educación y dependencias relacionadas con prestaciones, seguridad social e impuestos.

Señaló que muchas de las demandas del magisterio giran en torno a servicios médicos deficientes, rezagos administrativos y afectaciones en prestaciones.

“El objetivo es conducir las demandas de manera civilizada, con estrategia, sin necesidad de recurrir a acciones que afecten a terceros”, indicó, al referirse a la importancia de privilegiar el diálogo institucional.

Falta de docentes y pagos tardíos, el problema persistente

Pese al ambiente de unidad sindical, el supervisor reconoció que los problemas estructurales continúan, especialmente en lo referente a la asignación oportuna de maestros y al pago puntual de salarios.

Advirtió que en su zona escolar ya se han presentado casos de inconformidad por falta de atención a estos temas. Incluso recordó que a mediados de enero una escuela fue tomada por la comunidad escolar debido al retraso en el pago de un docente.

“Estos señalamientos se han llevado a las mesas de negociación, pero no se han resuelto con prontitud”, afirmó, señalando que la falta de experiencia de algunos funcionarios en áreas administrativas educativas complica la solución.

Procesos lentos que afectan a maestros y alumnos

Otro de los factores que agrava la situación es la lentitud en los mecanismos de admisión de nuevos docentes a través de procesos federales. González Acosta explicó que los trámites se vuelven burocráticos y retrasan la llegada de maestros a las aulas.

Describió que los ofrecimientos de plazas suelen pasar por varios rechazos hasta encontrar a alguien que acepte el lugar disponible, lo que prolonga la ausencia de personal en escuelas que ya enfrentan necesidades urgentes.

Además, esta tardanza genera incertidumbre entre quienes han obtenido una plaza por mérito, pero deben esperar meses para ser incorporados formalmente al servicio.

Impacto social más allá del aula

El supervisor subrayó que estos problemas no solo afectan al magisterio, sino también a estudiantes y familias, pues la falta de docentes y los conflictos laborales alteran el ritmo escolar.

Desde una perspectiva social, la situación evidencia la distancia entre la planeación administrativa y la realidad cotidiana de las escuelas, donde cada retraso se traduce en grupos sin maestro y comunidades inconformes.

Entre la organización sindical y los pendientes administrativos, el magisterio de la Zona 102 transita un escenario donde la unidad interna contrasta con los desafíos externos que siguen impactando la educación básica.

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