“La Constitución no es un trámite”: diputado del PRI acusa a Morena de vulnerar el orden legal
El debate constitucional escala tras los posicionamientos surgidos en el marco del 5 de febrero
Durango, a 6 de febrero de 2026.- En un pronunciamiento crítico desde la Cámara de Diputados, el legislador federal priista Arturo Yáñez Cuéllar acusó a Morena y a sus aliados de promover reformas que, desde su perspectiva, transgreden el espíritu de la Constitución. Señaló que varias modificaciones impulsadas en los últimos años responden a intereses políticos y no al fortalecimiento del Estado de Derecho, lo que —afirmó— pone en riesgo el equilibrio democrático del país.
Una postura firme desde la oposición
Durante declaraciones públicas, Yáñez Cuéllar sostuvo que la bancada oficialista ha rebasado límites constitucionales al impulsar cambios estructurales sin consensos amplios.
“Hemos visto en la Cámara de Diputados cómo Morena y sus aliados no solo han violado la Constitución, la han pisoteado. Nosotros vamos a seguir con una postura firme en su defensa, porque es el máximo orden jurídico de los mexicanos”, expresó el legislador.
El diputado subrayó que la labor de la oposición, en su visión, no se limita a votar en contra, sino a advertir a la sociedad sobre las implicaciones legales y políticas de las reformas que se discuten.
Reformas en el centro de la controversia
Entre los puntos que el legislador mencionó como preocupantes se encuentra la reforma al Poder Judicial, la cual, dijo, impacta las carreras judiciales y modifica la estructura institucional de uno de los poderes del Estado.
También aludió a los cambios en materia electoral y a la desaparición o transformación de organismos autónomos, que —según su postura— han funcionado como contrapesos técnicos y ciudadanos frente al poder político.
Para Yáñez Cuéllar, estos ajustes no son aislados, sino parte de una ruta que, considera, tiende a concentrar decisiones en menos manos, debilitando la división de poderes que establece la Carta Magna.
El contexto político y el simbolismo del 5 de febrero
El legislador lamentó que incluso la figura presidencial haya entrado al debate público en defensa del proyecto de la llamada Cuarta Transformación, particularmente en el marco de la conmemoración de la Constitución el pasado 5 de febrero.
A su juicio, ese escenario solemne debió ser un espacio de unidad institucional y respeto al texto constitucional, más que un foro para reafirmar posturas políticas.
Desde una lectura interpretativa, la fecha emblemática volvió a mostrar que la Constitución no solo es un documento histórico, sino un terreno de disputa política vigente, donde distintos proyectos de nación confrontan su visión sobre el alcance del poder y los límites legales.
Constitución: letra viva o campo de batalla político
El diputado priista afirmó que existe una contradicción entre el discurso de transformación y las prácticas legislativas que, en su opinión, reducen espacios de vigilancia institucional.
Señaló que informar a la ciudadanía es clave para evitar que decisiones trascendentales se aprueben sin suficiente debate social. “La defensa de la Constitución debe estar por encima de cualquier proyecto político”, enfatizó.
Más allá del señalamiento partidista, el episodio refleja una tensión constante en la vida democrática: la pugna entre mayorías legislativas con capacidad de reformar y minorías que buscan preservar equilibrios y reglas establecidas.




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