Entre aplausos y esperanza, 89 parejas sellan su amor en emotiva ceremonia de Bodas Colectivas 2026 en Misantla
Historias de más de 40 años de unión encuentran certeza jurÃdica en un acto de compromiso y bendición
Por ArquÃmedes González
Misantla, Ver., a 15 de febrero de 2026.- En un ambiente cargado de emoción, nervios y alegrÃa, 89 parejas formalizaron su matrimonio civil durante la edición 2026 de las Bodas Colectivas en Misantla.
El presidente municipal, René Omar Jaén DomÃnguez, y la presidenta del Sistema DIF Municipal, Felicia Salazar Viveros, ofrecieron mensajes profundamente humanos, resaltando el amor, el compromiso y la certeza jurÃdica como fundamentos para fortalecer la armonÃa social y el bienestar de las familias misantecas.
Un mensaje que llamó a la unidad y al compromiso
Con palabras espontáneas y emotivas, el alcalde René Omar Jaén DomÃnguez dio la bienvenida a las parejas que abarrotaron el recinto para dar este paso trascendental. Visiblemente conmovido por la respuesta ciudadana, destacó que la participación superó las expectativas iniciales, convirtiéndose en una de las ediciones más concurridas de esta campaña.
“Es un gran paso en favor de la unidad, del amor y de la certeza jurÃdica”, expresó ante las parejas provenientes tanto de la cabecera municipal como de comunidades como Mafafas, Rancho Alegre, Trapiches, Zaragoza y Santa Margarita, reflejando el alcance social del programa.
El edil subrayó que el matrimonio no es solo un trámite legal, sino una decisión consciente basada en el respeto y la responsabilidad compartida. Recordó que nadie llega al altar por imposición, sino por voluntad propia, por lo que exhortó a los nuevos esposos a cuidarse, respetarse y convertirse en ejemplo para sus hijos.
El matrimonio como construcción diaria
Durante su intervención, el presidente municipal reconoció que la vida en pareja implica retos, sacrificios y esfuerzo constante, pero enfatizó que el compromiso auténtico permite superar las dificultades.
Hizo especial mención a las parejas que, tras más de cuatro décadas de convivencia, decidieron formalizar su unión, calificándolas como ejemplo vivo de perseverancia y amor: “Que esta ceremonia sea el sello de ese gran compromiso que han tenido durante tantos años”, expresó, al tiempo que reiteró que la administración municipal será aliada permanente de las familias.
También agradeció el trabajo coordinado del equipo organizador y del Registro Civil, encabezado por la oficial Lorena Hernández Landa, cuya labor permitió concretar la ceremonia con orden y legalidad.
Por su parte, la presidenta del Sistema DIF Municipal, Felicia Salazar Viveros, compartió un mensaje cercano y sincero. Reconoció el nerviosismo natural del momento, al tratarse también de su primera ceremonia de Bodas Colectivas al frente del organismo asistencial.
“Hoy celebramos el amor y la bendición de caminar juntos con respeto”, expresó ante los contrayentes, subrayando que el DIF se honra en acompañar a las parejas en una decisión que impacta directamente en la estabilidad familiar.
Destacó que el matrimonio no está exento de altibajos, pero que la clave radica en la unión, el diálogo y el compromiso permanente, especialmente cuando existen hijos que representan la mayor motivación para salir adelante.
La funcionaria reiteró que tanto ella como el alcalde y el cabildo serán padrinos, aliados y amigos de las nuevas familias, extendiendo un mensaje de acompañamiento institucional más allá del acto protocolario.
La familia como eje de paz y desarrollo social
Más allá de la ceremonia, el evento dejó un mensaje de fondo: fortalecer la familia es fortalecer el tejido social. En un contexto donde los desafÃos sociales son múltiples, apostar por la estabilidad jurÃdica y emocional de las parejas representa una inversión en paz, armonÃa y desarrollo comunitario.
Las autoridades coincidieron en que cada acta matrimonial entregada simboliza más que un documento: representa derechos, protección legal y respaldo para los hijos, además de un reconocimiento formal a una unión basada en el amor.
El llamado fue claro: construir hogares sólidos es la base para formar ciudadanos responsables y comunidades más unidas.
Un acto de fe, esperanza y futuro
Entre aplausos, abrazos y fotografÃas familiares, las parejas recibieron sus actas matrimoniales, sellando legalmente una etapa que muchos ya habÃan iniciado años atrás. Para algunos fue el inicio de una nueva vida; para otros, la consolidación de décadas de convivencia.
El mensaje final fue de bendición y esperanza: que el compromiso firmado se traduzca en respeto cotidiano, que el amor se renueve con el tiempo y que cada hogar sea espacio de paz.
La edición 2026 de las Bodas Colectivas no solo formalizó matrimonios; reafirmó la convicción de que el amor, cuando se respalda con compromiso y responsabilidad, se convierte en la base de una sociedad más fuerte y solidaria.





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