Congreso de EE. UU. intensifica presión por publicar identidades ocultas en el caso Epstein
Acceso sin censura a documentos reaviva el escrutinio político y mediático sobre vínculos con figuras poderosas
Estados Unidos, a 10 de febrero de 2026.- Tras acceder por primera vez a la documentación sin censura del caso de Jeffrey Epstein, congresistas estadounidenses expresaron este martes su preocupación por la ausencia de seis nombres de “hombres ricos y poderosos” en las versiones públicas anteriores. La revelación de estas omisiones ha reactivado la presión sobre el Departamento de Justicia para que dé plena transparencia al caso y ha generado nuevas declaraciones de políticos de distintos partidos sobre el alcance e implicaciones de los vínculos revelados.
Documentos sin censura: una nueva luz sobre un caso complejo
El lunes, legisladores del Congreso de Estados Unidos tuvieron acceso completo y sin restricciones a los archivos relacionados con la investigación del pederasta Jeffrey Epstein, gracias a una ley aprobada a finales del año pasado que obliga al Departamento de Justicia a publicar documentación que hasta ahora estaba censurada.
Entre los hallazgos que más han resonado está la identificación, dentro de los documentos, de seis individuos descritos como “hombres ricos y poderosos” cuyos nombres no figuraban en las versiones públicas anteriores. Esta omisión generó inquietud entre los congresistas, quienes consideran que la transparencia total es esencial para la credibilidad del proceso y una respuesta adecuada ante la ciudadanía.
El congresista Thomas Massie, republicano por Kentucky, ha sido uno de los más vocales en demandar la publicación íntegra de los nombres. A través de sus redes sociales, afirmó que el Departamento de Justicia está empezando a responder a esas exigencias, aunque aún sin un anuncio formal.
Bipartidismo en la exigencia de transparencia
La preocupación no es exclusividad de un solo grupo político. El congresista Ro Khanna, demócrata por California, también ha exigido la publicación de los nombres completos de los seis individuos omitidos. Khanna considera que esa omisión afecta la transparencia de la investigación y que el público tiene derecho a conocer todos los elementos relacionados con un caso de esta gravedad.
Por su parte, la senadora Cynthia Lummis, republicana por Wyoming, declaró que tras revisar los documentos sin censura cambió su perspectiva sobre la magnitud del caso. Lummis señaló que la lectura de las carpetas completas le permitió entender mejor “cuál es el problema” y la importancia de que las víctimas y la sociedad tengan acceso a toda la información disponible.
Este enfoque bipartidista —donde representantes de ambos lados del espectro político coinciden en la necesidad de mayor claridad— contrasta con la narrativa anterior, que a menudo enmarcaba el caso en términos de disputas internas de poder y resalta una presión conjunta para actuar con más rigor.
Hallazgos que atraen la atención: Trump y otros nombres recurrentes
Uno de los pasajes más comentados en la discusión política fue la observación hecha por el representante Jamie Raskin, demócrata por Maryland. En una entrevista con Axios, Raskin afirmó que al buscar el nombre del presidente Donald Trump en los archivos sin censura, este apareció “más de un millón de veces”. Aunque la interpretación de este dato debe manejarse con cautela, su difusión ha alimentado la atención mediática y la curiosidad pública sobre el alcance de los vínculos entre el entorno de Epstein y figuras prominentes.
Sumado a ello, declaraciones recientes de Howard Lutnick, secretario de Comercio del Gobierno Trump, reavivaron el interés del público. Lutnick admitió haber visitado con su familia la isla privada de Jeffrey Epstein en 2012, contradiciendo versiones previas sobre la naturaleza de su relación con el financiero. Esta admisión, por sencilla que parezca, añade una pieza más al rompecabezas de conexiones que rodean el caso.
Presión creciente sobre el Departamento de Justicia
El Gobierno enfrentó un aumento de presión política desde que entró en vigor la ley que obliga a la publicación de toda la documentación vinculada a Epstein. Esta ley, aprobada por el Congreso con apoyo bipartidista, generó inicialmente objeciones del propio magnate antes de su muerte, y ha tenido como consecuencia que versiones completas —antes no accesibles para el público— se pongan ahora a disposición de legisladores y, eventualmente, de la sociedad.
El acceso sin censura a estos documentos ha sido descrito por muchos como un paso necesario para reconstruir la verdad detrás de uno de los casos más complejos y controvertidos en años recientes. No obstante, la omisión de nombres en versiones previas de los archivos mantiene la percepción de que existen piezas del rompecabezas que aún no han sido reveladas.
Repercusiones mediáticas y políticas
La combinación de documentos sin filtrar, demandas de transparencia y nuevas declaraciones sobre relaciones cercanas a Epstein ha provocado un renovado enfoque mediático en el caso. La atención no solo se centra en las posibles responsabilidades legales, sino también en cómo se gestionó la investigación inicialmente y qué tipo de intereses pudieron influir en la difusión parcial de información sensible.
En este contexto, las voces de legisladores como Massie, Khanna, Lummis y Raskin han adquirido relevancia política, dando forma no solo a un debate legal, sino también a una discusión más amplia sobre transparencia, poder y rendición de cuentas en los más altos niveles de la sociedad.
El caso Epstein continúa siendo un tema que no solo involucra elementos judiciales, sino también políticos y éticos. El acceso sin censura a los archivos representa una nueva etapa en la búsqueda de claridad, mientras la sociedad y sus representantes exigen respuestas que, hasta ahora, permanecían incompletas.




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