Mochilas escolares: la decisión que puede marcar la salud de los niños
Misantla, Ver., a 24 de agosto de 2025.– Con el regreso a clases, padres y madres de familia se concentran en adquirir uniformes, zapatos y útiles escolares; sin embargo, un accesorio aparentemente inofensivo podría convertirse en el origen de serios problemas de salud para los más pequeños: la mochila escolar.
Así lo advirtió la Licenciada en Fisioterapia Arely Guadalupe Francisco Sánchez, egresada de la UAMP Teziutlán y originaria de Misantla, quien subrayó que una elección incorrecta puede impactar directamente en la columna vertebral y el desarrollo físico de los niños.
“Muchos padres eligen la mochila por la moda o los personajes de caricatura, pero lo que debería importar es que no dañe la espalda del niño, su cuerpo todavía está en formación y una carga excesiva puede traer consecuencias graves”, señaló la especialista.
El peso recomendado: una regla que pocos cumplen
Francisco Sánchez detalló que una mochila no debe sobrepasar el 10 al 15 % del peso corporal del menor, en términos prácticos: si un niño de seis años pesa 20 kilos, debería cargar solo entre 2 y 3 kilos.
El problema, advirtió, es que en la práctica la mayoría de los estudiantes lleva hasta el doble o triple del peso recomendado, lo que aumenta el riesgo de:
• Dolores constantes en la espalda baja.
• Lesiones musculares en hombros y cuello.
• Mala postura.
• A largo plazo, desviaciones en la columna como escoliosis o hiperlordosis.
Señales de alerta que no deben pasar desapercibidas
Los padres deben prestar atención si sus hijos:
• Caminan encorvados o inclinados hacia adelante al cargar la mochila.
• Se quejan de dolor en la espalda, hombros o cuello al llegar a casa.
• Presentan marcas o enrojecimiento en los hombros tras usarla.
“Estos son indicadores claros de que la mochila es demasiado pesada o no está bien adaptada al cuerpo del niño”, explicó Francisco Sánchez.
Consejos para elegir la mochila correcta
La especialista compartió recomendaciones sencillas pero cruciales:
• Optar por correas anchas y acolchadas para repartir mejor el peso.
• Ajustar la mochila a la espalda, evitando que cuelgue más abajo de la cintura.
• Revisar cada día el contenido, para que los niños no carguen materiales innecesarios.
• Considerar mochilas con ruedas para trayectos largos, siempre que el terreno lo permita.
¿Qué hacer si ya hay molestias?
Si el menor presenta dolores frecuentes o alteraciones visibles en la postura, lo recomendable es acudir a un especialista en fisioterapia:
“Un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia y evitar complicaciones que se arrastren durante la adolescencia o incluso la adultez”, enfatizó Francisco Sánchez.
Un llamado a la comunidad
Con este mensaje, la fisioterapeuta misanteca busca generar conciencia entre padres, maestros y autoridades educativas, lo que parece un simple accesorio escolar, dijo, puede ser decisivo en el desarrollo físico de los estudiantes.
“El bienestar de los niños empieza en casa, con decisiones tan sencillas como elegir la mochila correcta. Ese pequeño detalle puede representar una gran diferencia en su salud presente y futura”, concluyó.
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