Aumenta la desigualdad social en México pese a reducción de la pobreza, alertan expertos
México, a 22 de agosto de 2025.- Aunque 13.6 millones de personas lograron superar la pobreza en México, el número de mexicanos con carencias sociales ha aumentado a 42 millones, es decir, 11.4 millones más que no cuentan con acceso garantizado a derechos básicos como salud, educación y vivienda, según cifras presentadas por investigadores en el foro virtual “Piso parejo: Igualdad de oportunidades para la movilidad social”.
Los especialistas destacaron que la desigualdad de oportunidades persiste: 7 de cada 10 personas que nacen en pobreza permanecen en ella durante su vida adulta. Entre los factores que explican esta situación se encuentran los recursos económicos, nivel educativo y condiciones de salud del hogar de origen, así como características étnicas, de género, color de piel y región de nacimiento.
Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza; Roberto Vélez, director ejecutivo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY); y Mónica Orozco, directora de GENDERS A.C., coincidieron en que los programas de transferencias económicas actuales son incompletos y no logran garantizar movilidad social, e incluso podrían perpetuar las desigualdades.
Roberto Vélez explicó que en 2016, programas como Prospera y Oportunidades entregaban a los hogares un promedio de 460 pesos mensuales; en 2024, con programas como la Beca Benito Juárez, el promedio bajó a 160 pesos mensuales, y los hogares con menor nivel educativo reciben apenas 140 pesos, mientras que los de mayor nivel profesional obtienen 230 pesos.
“Esto representa un doble efecto: los hogares en promedio reciben menos, y la distribución favorece más a quienes ya tienen niveles educativos más altos. Aquí hay algo que corregir”, apuntó Vélez.
Los investigadores advirtieron que la población vulnerable por carencias sociales aumentó del 25% al 32% entre 2016 y 2024, mientras que la carencia por acceso a servicios de salud se duplicó, pasando del 16% al 34%. Esta carencia afecta 3.5 veces más a los hogares con menores ingresos, alcanzando al 58% en el decil I, frente al 14% en el decil X.
El rezago educativo también ha crecido: en 2016, 3.9 millones de jóvenes de 18 a 29 años no habían completado su educación (17%), mientras que en 2024 la cifra asciende a 6.6 millones (28%), lo que refleja un aumento de 2.7 millones de jóvenes con educación truncada, con consecuencias a largo plazo para su vida laboral y social.
Mónica Orozco destacó la importancia de garantizar un Sistema Nacional de Cuidados, que incluya atención infantil, escuelas de tiempo completo y cuidado de personas con discapacidad, como un mecanismo para favorecer la inclusión de mujeres y aumentar las probabilidades de movilidad social.
Vélez y Gómez Hermosillo subrayaron que la reducción de la pobreza no asegura un avance sostenido si no se garantiza que quienes superan la pobreza no vuelvan a caer. “Hay una mejora en la reducción de la pobreza, pero un aumento en la población vulnerable por carencias. Lo que se hace es llevar a cierta proporción al siguiente nivel, pero debemos evitar que regresen a la pobreza”, señaló Vélez.
Los expertos concluyeron que, pese a la disminución en cifras de pobreza, las políticas públicas actuales requieren ajustes profundos para lograr un piso parejo que asegure el acceso a derechos básicos y oportunidades para todos, evitando que la desigualdad se perpetúe de generación en generación.




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