Alerta en Durango: aumentan más de 2 mil casos de picaduras de alacrán y una menor pierde la vida
Durango, a 30 de julio de 2025.- La amenaza del alacrán vuelve a encender las alertas sanitarias en el estado. Durante la semana epidemiológica número 28 de este 2025, la Secretaría de Salud de Durango ha registrado 6,625 casos de picadura de alacrán, un preocupante aumento de más de 2 mil casos respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 4,549.
El dato más alarmante lo confirmó el jefe del Departamento de Vectores y Zoonosis, Edgar Rodríguez Hernández: una menor de ocho años de edad murió tras ser picada por uno de estos arácnidos. La niña, según relató el funcionario, se encontraba en una parcela junto a su familia y se había quedado a dormir cuando el alacrán la atacó, presuntamente cayendo desde un árbol. La comunidad rural en la que ocurrió el incidente no contaba con acceso inmediato a servicios médicos, y cuando finalmente fue llevada a una unidad de salud, ya no presentaba signos vitales.
“Probablemente a la niña le cayó en la cara mientras dormía. A lo mejor se movió y fue cuando le picó”, relató Rodríguez Hernández, subrayando la necesidad de extremar precauciones, especialmente en comunidades apartadas y zonas cercanas a árboles o palmeras.
En el desglose por edades, las personas de entre 20 y 44 años han sido las más afectadas, con 2,289 casos en lo que va del año. Sin embargo, preocupa también el reporte de 37 casos en menores de un año de edad, un grupo de altísima vulnerabilidad.
Los municipios con más registros son Durango capital, Mezquital, Nombre de Dios y Pueblo Nuevo, donde las condiciones climáticas y geográficas favorecen la presencia de estos animales ponzoñosos.
Las altas temperaturas, seguidas por las recientes lluvias, han impulsado la proliferación del alacrán, que al tener hábitos nocturnos, busca refugios oscuros y húmedos durante el día. Esto lo convierte en un peligro latente durante las noches, cuando más activos se vuelven y más contacto tienen con las personas.
Durango es hábitat del temido alacrán de la especie Centruroides, uno de los de mayor preocupación médica debido a su potente veneno. Aunque existen otras especies menos peligrosas, es casi imposible distinguirlas a simple vista, lo que vuelve esencial acudir de inmediato a una unidad médica tras cualquier picadura, sin esperar síntomas.
El propio Rodríguez Hernández alertó sobre falsos mitos: no todos los alacranes se encuentran debajo de piedras o en rincones del suelo. “También caen de árboles y palmeras. Hay reportes en Tierra Blanca, Analco y colonias en las faldas de los cerros donde las personas han sido picadas mientras dormían o descansaban bajo sombra vegetal.”
Las autoridades sanitarias exhortan a la población a evitar dormir directamente sobre el suelo, sacudir ropa y zapatos antes de usarlos, y revisar cuidadosamente colchones, cobijas y sábanas, especialmente en viviendas con techos de lámina, palmas o ubicadas cerca de cerros.
Asimismo, piden a las familias tener a la mano los números de emergencia médica y ubicar las unidades de salud más cercanas a su localidad.
La historia de esta menor fallecida no debe repetirse. La vigilancia comunitaria y la atención médica oportuna pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
No hay comentarios