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¿Por qué es difícil obtener una patente en México?

Por Alberto Gaytán
Misantla, Ver., a 23 de agosto del 2018.- Uno de los grandes problemas que enfrentan los centros de investigación e instituciones de educación superior públicas y privadas en nuestro país, es la baja o nula producción de patentes, esta situación nos ubica lejos de las potencias mundiales en desarrollo y beneficios comerciales y tecnológicos derivados de las patentes. 
Es tan difícil y complicado obtener una patente en el sistema de educación superior del país, que por ejemplo, el Tecnológico Nacional de México, con matrícula de 630 mil alumnos, 270 planteles y 30 mil profesores, el sistema más grande de América Latina y el quinto más grande del mundo en formación de ingenieros, solo ha obtenido diez patentes en 85 años de vida académica. 
La doctora Gabriela Millán, investigadora del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y especialista en propiedad intelectual, recientemente publicó el trabajo titulado “Estudio sobre patentes de residentes mexicanos: casos de éxito desde la perspectiva de la innovación.” En dicha investigación, la doctora Millan señala que de acuerdo al Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), de las diez mil patentes que se otorgan por año en México, solo el tres por ciento son para residentes mexicanos, el 97% para extranjeros 
Esta posición negativa se debe a varios motivos, por ejemplo, en México no tenemos un programa nacional de protección y apoyo para inventores como sucede en China, Estados Unidos, Alemania y Japón, entre otros países. En China, por ejemplo, los inventores e investigadores reciben jugosos apoyos bancarios antes de obtener el registro de su patente, este apoyo económico los ayuda a terminar sus investigaciones, posteriormente, reciben asesoría para comercializar sus inventos. Dicho en otras palabras, en China, la prioridad nacional es proteger e impulsar la propiedad intelectual, por eso, el 98% de las patentes son otorgadas a empresas e inventores nacionales, el resto a extranjeros, o sea, al revés de lo que sucede en México. 
En la Ecole Centrale Paris, Francia, el programa Industrial Engineering Management and Economic Systems, incluye cuatro materias obligatorias de derecho de patentes, propiedad intelectual, industrial y derechos de autor, en cambio, en México, nuestros programas de ingeniería, no incluyen materias relacionadas con el derecho de patentes. Lo ideal sería que el sistema nacional de educación incluya en forma obligatoria, desde la primaria hasta nivel superior, materias sobre el tema de patentes, así desarrollaríamos en nuestros niños una verdadera cultura de patentamiento, al llegar a la universidad serán verdaderos expertos en el tema. 
Este programa de apoyo a los investigadores e inventores mexicanos, deberá alinearse al sector empresarial, de tal forma que nuestros investigadores dirijan sus trabajos hacia las necesidades tecnológicas de la planta industrial del país. Esta medida nos ayudará a reducir la dependencia de las innovaciones tecnológicas extranjeras. En el mismo sentido, El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), aunque apoya con asesoría técnica debe apoyar también económicamente a los inventores que reciban una patente, así aseguramos el éxito comercial de sus inventos.

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