Noticias

Solo 35% de las escuelas públicas tiene computadoras e internet para enseñar

Piden equipamiento, conectividad, capacitación docente y evaluación de los nuevos lineamientos
México, a 8 de noviembre de 2026.- Apenas 35% de las escuelas públicas de educación básica en México cuenta con computadoras e internet para la enseñanza; el 65% restante carece de al menos uno de esos recursos, según un estudio de México Evalúa y la Iniciativa de Educación con Equidad y Calidad del Tecnológico de Monterrey.

El informe Restringir sin prohibir. La regulación de dispositivos digitales en las escuelas y su implementación advierte que las nuevas restricciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP) al uso de celulares podrían convertirse, en la práctica, en una prohibición sin alternativas suficientes para muchos planteles.

Marco Fernández, investigador de México Evalúa, señala que el porcentaje de escuelas con tecnología disponible podría ser incluso menor: los registros oficiales contabilizan computadoras, pero no necesariamente verifican si funcionan o son útiles para el aprendizaje. Como ejemplo, recordó el caso de un plantel en Parral, Chihuahua, donde había equipos de unos 15 años cuyos programas ya no operaban.

El celular como única herramienta digital

El estudio indica que para 56.3% de los usuarios de celulares de entre seis y 17 años, el teléfono es su único dispositivo digital. La proporción aumenta a 73.1% en hogares de nivel socioeconómico bajo y desciende a 11.2% en los de nivel alto.

Además, 88.2% de los adolescentes de 12 a 14 años utiliza el celular para actividades escolares, pero solo 26.2% afirma saber proteger sus dispositivos y datos personales y evaluar la confiabilidad de la información consultada.

Estas cifras exponen una tensión: el teléfono puede ser una herramienta escolar para quienes no tienen otra, pero depender de él también traslada a las familias gastos de datos, desgaste y reposición de equipos. Alejandra Luna, académica de la Universidad Iberoamericana, considera que esa carga no debería sustituir la responsabilidad estatal de garantizar recursos para la educación.

Regular con alternativas y medir los resultados

Fernández y Luna coinciden en que limitar los celulares tendría que acompañarse de inversión en computadoras, tabletas, conectividad y capacitación docente. También plantean que las restricciones no deben confundirse con renunciar a enseñar habilidades digitales, como evaluar fuentes, proteger datos y usar la tecnología de forma responsable.

Luna reconoce que reducir el uso de teléfonos puede ayudar a la concentración y la convivencia escolar, pero propone permitir excepciones cuando exista un propósito pedagógico definido. También pide un calendario verificable para equipar las escuelas, con metas y supervisión.

El estudio cuestiona que los lineamientos no partan de mediciones iniciales sobre aprendizaje, convivencia y bienestar socioemocional. Sin esa evaluación, será difícil determinar si las restricciones producen mejoras o si amplían las desigualdades entre estudiantes con y sin acceso a otros dispositivos.

No hay comentarios