Más que una marcha, un llamado a cambiar hábitos: Misantla pone al corazón en el centro de la prevención
Ecson Uriel Díaz Lozano pidió pasar de una atención resolutiva a una cultura preventiva; René Omar Jaén llamó a cuidar alimentación, ejercicio, descanso y salud emocional.
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 30 de septiembre de 2026.- Las calles de Misantla se convirtieron este miércoles en escenario de un mensaje que busca ir más allá de una conmemoración: cuidar el corazón no debe comenzar cuando aparece una enfermedad, sino mucho antes.
En el marco de las actividades por el Día Mundial del Corazón, autoridades de salud, municipales y estudiantes de la Escuela Preparatoria Federal por Cooperación Benito Juárez participaron en una marcha por las principales calles de la ciudad, como parte de las acciones de concientización sobre las enfermedades cardiovasculares.
Al término de la actividad, el doctor Ecson Uriel Díaz Lozano, director del Centro de Salud IMSS-Bienestar de Misantla, planteó uno de los principales desafíos para el sector: conseguir que la población acuda a revisión aun cuando aparentemente se encuentre bien.
Cuando el corazón avisa, puede ser demasiado tarde
Díaz Lozano explicó que las enfermedades cardiovasculares pueden desarrollarse durante años sin presentar manifestaciones evidentes, por lo que algunas personas llegan a los servicios médicos cuando el padecimiento ya se encuentra avanzado.
“Desgraciadamente, las enfermedades del corazón van a ser visibles o van a ser notorias cuando ya están en una etapa avanzada. Entonces, el objetivo de este evento es crear conciencia en la población sobre lo importante que es la prevención.”
El médico insistió en modificar la manera de enfrentar estos padecimientos y fortalecer la detección temprana.
“Quisiera que cambiáramos el enfoque de una forma resolutiva a una forma preventiva. Contamos con instituciones de salud que nos pueden ayudar a detectar enfermedades relacionadas con el corazón, pero desgraciadamente no lo hacemos.”
La reflexión coloca el énfasis no solamente en la capacidad de las instituciones para atender enfermedades, sino también en la decisión de las personas de acercarse oportunamente a ellas.
Información que debe convertirse en acción
Ante estudiantes y población participante, el director del Centro de Salud pidió no conformarse con conocer los factores de riesgo, sino convertir esa información en decisiones cotidianas.
“Les pedimos a los alumnos y al público en general que se chequen. A pesar de tener la información, muchas veces no hacemos nada al respecto.”
El llamado cobró especial importancia entre los jóvenes, a quienes invitó a incorporar desde ahora hábitos que puedan reducir riesgos futuros.
La prevención, explicó, no consiste únicamente en reaccionar ante una enfermedad, sino en identificar oportunamente aquello que puede poner en riesgo la salud.
Alimentación, ejercicio y menos excesos
Durante su intervención, el presidente municipal René Omar Jaén Domínguez retomó el mensaje de prevención y pidió a los jóvenes escuchar las recomendaciones médicas y asumirlas como parte de sus decisiones personales.
Con un tono cercano, habló de alimentación, actividad física, descanso y del consumo de tabaco y alcohol.
Incluso recurrió al humor para hablar de los cambios en la alimentación y reconoció que también él debe moderar algunos hábitos, al señalar que antes podía comer ocho tacos y ahora procura reducir la cantidad.
Su mensaje, sin embargo, fue más allá de la alimentación. Insistió en que mantener una vida activa y evitar consumos excesivos forman parte de las decisiones que pueden repercutir en la salud futura.
También llamó a cuidar el descanso y la salud emocional, al considerar que los pensamientos y las emociones tienen influencia en la manera en que las personas actúan.
Cuidar el corazón también es cuidar las emociones
Uno de los momentos más reflexivos del discurso del alcalde estuvo relacionado con la dimensión emocional de la salud.
Jaén Domínguez pidió a los jóvenes no solamente cuidar su corazón desde el punto de vista físico, sino también prestar atención a los valores, las relaciones personales y la forma de enfrentar las diferencias.
Habló de solidaridad, tolerancia, empatía y educación como elementos necesarios para una convivencia saludable.
En ese sentido, llevó el significado del Día Mundial del Corazón a un terreno más amplio: una sociedad también necesita cuidar sus vínculos, mantener el respeto y no permitir que las diferencias eliminen la cortesía.
“Tenemos que tener como primordial los valores, los principios y no renunciar nunca a ellos.”
La intervención convirtió una actividad de salud en una reflexión sobre los hábitos que se construyen desde la juventud y que, con el paso de los años, terminan definiendo buena parte de la calidad de vida.
Que no sea solamente un acto protocolario
El alcalde pidió que la conmemoración no quedara reducida a una fotografía o a un acto institucional.
Su intención, dijo, es que el mensaje permanezca después de la marcha y que cada participante pueda llevarlo a casa.
“No tiene que ser nada más un evento protocolario pa' las fotos; que se nos quede algo grabado de esta plática, de este evento conmemorativo.”
También invitó a los jóvenes a convertirse en promotores de estilos de vida saludables y compartir el mensaje con sus familias y amigos.
La idea central terminó concentrándose en una frase que sintetizó la jornada: “No pierdas ni un latido. Cuida tu corazón. Cuida tu salud y cuida tu vida.”
Una tarea que empieza antes de la enfermedad
La actividad dejó sobre la mesa una realidad sencilla, pero difícil de convertir en costumbre: muchas enfermedades pueden prevenirse o detectarse antes de que provoquen complicaciones, pero para ello se necesita que la población participe activamente en el cuidado de su salud.
Desde las instituciones se ofrece atención y orientación; desde las familias y las personas queda la decisión de acudir a revisiones, mejorar hábitos y atender los factores de riesgo.



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