Exhorta a los fieles a vivir como "buena semilla", fortaleciendo la fe, la conversión y la esperanza en el Reino de Dios
Papantla, Ver., a 19 de julio de 2026.- En su reflexión correspondiente al Evangelio de este domingo, el obispo de la Diócesis de Papantla, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz, llamó a los fieles a confiar en la paciencia y misericordia de Dios frente a la presencia del mal en el mundo, recordando que el bien continúa creciendo silenciosamente hasta alcanzar su plenitud en el Reino de los Cielos.
Durante su mensaje, el prelado explicó las tres parábolas presentadas por Jesucristo en el Evangelio: la del trigo y la cizaña, la de la semilla de mostaza y la de la levadura, destacando que, mediante estas enseñanzas, el Señor revela los misterios del Reino de Dios y ofrece una guía para comprender la realidad humana desde la perspectiva divina.
El bien y el mal conviven en el mundo
Monseñor Zapata Ortiz explicó que la parábola del trigo y la cizaña refleja una realidad presente en toda la humanidad: la convivencia entre el bien y el mal, así como la diferencia entre los pensamientos humanos y el proyecto de Dios.
Recordó que, ante la presencia de la maldad y las injusticias, muchas personas se preguntan por qué Dios permite estas situaciones. En ese sentido, señaló que el Evangelio identifica al enemigo que siembra la cizaña como símbolo del mal, mientras que la respuesta del dueño del campo expresa la paciencia divina, que concede tiempo para el arrepentimiento antes del juicio definitivo.
El obispo enfatizó que la reacción humana suele inclinarse por eliminar de inmediato aquello que considera malo; sin embargo, Jesús invita a esperar con prudencia para evitar que, en el intento de arrancar la cizaña, también resulte dañado el trigo.
El Reino de Dios continúa creciendo
En su mensaje, el pastor diocesano destacó que las parábolas de la semilla de mostaza y de la levadura muestran que el Reino de Dios ya está presente en el mundo y continúa desarrollándose de manera constante, aun cuando muchas veces ese crecimiento parezca discreto o imperceptible.
Explicó que, así como una pequeña semilla llega a convertirse en un gran árbol y la levadura transforma toda la masa, la acción de Dios sigue actuando en la vida de las personas y en la sociedad, impulsando la conversión, la justicia y la fraternidad.
Asimismo, invitó a los creyentes a no dejarse vencer por el desánimo frente a la violencia, las injusticias y el sufrimiento que afectan a la humanidad, sino a mantener la confianza en que el bien tiene la fuerza para prevalecer cuando se vive conforme al Evangelio.
Llamado a la conversión y a escuchar la Palabra
Durante su reflexión, Monseñor José Trinidad Zapata recordó que la paciencia de Dios no significa indiferencia ante el mal, sino una oportunidad para que las personas cambien de vida y regresen al camino del bien.
Añadió que el destino final de la humanidad estará marcado por el juicio de Dios, donde el bien y el mal serán plenamente distinguidos, motivo por el cual exhortó a los fieles a escuchar con atención la Palabra y convertirla en una guía permanente para sus acciones.
Retomando las palabras de Jesús: "El que tenga oídos, que oiga", señaló que quien acoge el mensaje del Evangelio y lo pone en práctica se convierte en la buena semilla que dará fruto y será contado entre los justos.
Un mensaje de esperanza para la comunidad cristiana
La reflexión dominical difundida por la Diócesis de Papantla concluyó con un llamado a fortalecer la fe, perseverar en la esperanza y trabajar diariamente por el bien común, recordando que el Reino de Dios continúa creciendo en medio de las dificultades y que cada creyente está llamado a ser instrumento de paz, amor y reconciliación.
Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz invitó finalmente a los fieles a mantener viva la confianza en Dios, vivir conforme al Evangelio y sembrar el bien en cada ámbito de la vida, con la certeza de que, al final de los tiempos, "los justos brillarán como el sol en el Reino del Padre".

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