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Durango: Oficiales de tránsito y trabajadores de la vía pública describen las altas temperaturas como uno de los mayores desafíos de su labor diaria

Durango, a 14 de junio de 2026.- Mientras las altas temperaturas continúan marcando la agenda climática en la capital duranguense, cientos de trabajadores que desarrollan sus actividades al aire libre enfrentan diariamente un escenario que pone a prueba su resistencia física. Policías viales, boleadores de zapatos, comerciantes y otros empleados de la vía pública deben cumplir sus jornadas bajo un sol abrasador que, en las horas de mayor intensidad, convierte las calles en un verdadero desafío.

Lejos de la comodidad de una oficina o de espacios climatizados, estos trabajadores permanecen durante varias horas expuestos al calor extremo, procurando mantener el orden vial o brindar sus servicios sin descuidar su propia salud.

Las horas más difíciles del día

Elementos de la Policía Vial reconocieron que el periodo comprendido entre las dos y las tres de la tarde representa el momento más complicado de sus jornadas.

Durante esas horas, el pavimento irradia calor, el uniforme incrementa la sensación térmica y hasta el agua que llevan consigo deja de ser un alivio.

"La verdad sí está difícil, más en las horas de las dos de la tarde, tres de la tarde se complica mucho. Incluso el agua que portamos se calienta", comentó uno de los oficiales entrevistados.

Los agentes señalaron que trabajan turnos continuos de aproximadamente ocho horas regulando la circulación en algunos de los cruceros con mayor afluencia vehicular de la ciudad, donde las temperaturas alcanzan niveles que obligan a extremar precauciones.

Protección que no siempre resulta suficiente

Para hacer frente al intenso calor, los oficiales recurren a diversas medidas preventivas, como utilizar cachuchas, guantes, bloqueador solar y buscar espacios con sombra durante los momentos de descanso.

Sin embargo, reconocen que el propio equipo de protección termina incrementando la sensación térmica.

"Nos estamos cubriendo, pero de todos modos creo que sube un poquito más la temperatura al estarnos cubriendo; a veces ni el bloqueador nos ayuda en estas temperaturas tan altas", expresó otro integrante de la corporación.

A pesar del desgaste físico, los elementos aseguran que continúan desempeñando su labor con responsabilidad, conscientes de que su presencia es fundamental para mantener el orden y prevenir accidentes.

Un llamado a la comprensión de los ciudadanos

Los policías aprovecharon la oportunidad para pedir paciencia y respeto a conductores y peatones, especialmente durante las horas de mayor tráfico, cuando las condiciones climáticas hacen todavía más demandante su trabajo.

"Les pedimos que sean considerados, que respeten el paso que brinda el oficial y que sean pacientes; hay que ser tolerantes tanto con vehículos como con peatones", señalaron.

Recordaron además que detrás del uniforme existen personas que también enfrentan las mismas condiciones que el resto de la población.

"También somos personas, somos padres, somos madres. Nosotros hacemos nuestro mejor esfuerzo para brindar un buen servicio a los duranguenses", expresaron.

Los oficiales comentaron que, afortunadamente, algunos ciudadanos muestran empatía al ofrecerles botellas de agua o permitirles resguardarse unos minutos bajo la sombra durante sus pausas, gestos que agradecen profundamente en medio de las altas temperaturas.

El calor también desafía a quienes viven del trabajo diario

Las inclemencias del clima no distinguen ocupaciones. En el centro histórico de Durango, Remedios García, quien desde hace 22 años trabaja como boleador de zapatos, aseguró que el calor se ha convertido en un compañero constante de sus jornadas laborales.

El trabajador explicó que diariamente permanece en su puesto entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde, horario en el que procura mantenerse hidratado para evitar golpes de calor.

"Siempre tratamos de estar bajo la sombra porque hasta el airecito viene caliente; ni modo, así tenemos que trabajar", comentó.

Aunque reconoce que las temperaturas son cada vez más intensas, afirma que la experiencia le ha enseñado a adaptarse y a tomar las precauciones necesarias.

"Sí pega fuerte, pero uno trata de evitarlo lo más que se pueda", añadió.

El calor extremo modifica la rutina urbana

Las elevadas temperaturas registradas durante las últimas semanas no sólo representan una molestia para quienes trabajan al aire libre, sino que también obligan a modificar hábitos cotidianos, incrementar el consumo de agua y reducir la exposición al sol durante las horas de mayor radiación.

Especialistas recomiendan evitar actividades físicas prolongadas bajo el sol, utilizar ropa ligera de colores claros, protegerse con sombreros o gorras, aplicar protector solar y mantenerse hidratado de manera constante para prevenir golpes de calor, deshidratación y otras afectaciones relacionadas con las altas temperaturas.

Mientras el verano apenas comienza, policías, comerciantes y trabajadores informales continúan desempeñando sus labores con la esperanza de que las condiciones climáticas se tornen menos severas en los próximos días.

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