Especialistas advierten que la mala conservación de los alimentos y la deshidratación incrementan los riesgos durante la temporada de altas temperaturas
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 25 de junio de 2026.– Las altas temperaturas que se han registrado en la región durante las últimas semanas no solo han elevado la sensación térmica, sino también los riesgos para la salud. El incremento de casos de enfermedades gastrointestinales comienza a reflejarse en las consultas médicas, principalmente por el consumo de alimentos mal conservados y la falta de hidratación adecuada.
Así lo dio a conocer el médico Ecson Uriel Díaz Lozano, responsable de la Unidad de Salud de Primer Nivel en Misantla, quien exhortó a la población a reforzar las medidas preventivas para evitar complicaciones propias de esta temporada de calor.
El calor acelera la descomposición de los alimentos
El especialista explicó que las altas temperaturas favorecen el rápido deterioro de los alimentos perecederos, lo que incrementa considerablemente el riesgo de infecciones intestinales.
Indicó que muchos de los padecimientos gastrointestinales registrados durante esta época tienen su origen en el consumo de alimentos preparados que permanecen varias horas sin refrigeración o que no fueron manipulados bajo condiciones adecuadas de higiene.
Por ello, recomendó verificar siempre que los alimentos se encuentren en buen estado antes de consumirlos, mantener la cadena de refrigeración y evitar ingerir productos que hayan permanecido expuestos al calor por periodos prolongados.
Asimismo, aconsejó privilegiar el consumo de frutas y verduras frescas, reducir la ingesta de harinas y alimentos pesados, así como mantener una alimentación ligera que favorezca el funcionamiento del organismo durante la temporada de temperaturas extremas.
La hidratación, principal defensa contra el calor
Díaz Lozano subrayó que uno de los principales riesgos del verano es la deshidratación, condición que puede presentarse incluso en personas que permanecen dentro de sus hogares.
Precisó que los golpes de calor no ocurren únicamente por permanecer bajo los rayos del sol, sino también en espacios cerrados con poca ventilación, donde la temperatura ambiental puede elevarse considerablemente.
En ese sentido, pidió especial atención hacia los sectores más vulnerables de la población, como niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas o en reposo prolongado, quienes presentan mayor susceptibilidad a sufrir complicaciones derivadas del exceso de calor.
"En esta temporada el cuerpo necesita más líquidos que alimentos sólidos; mantener una adecuada hidratación puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida o una complicación médica", señaló.
Sueros orales, la mejor opción para reponer líquidos
El médico recomendó que, ante pérdidas importantes de líquidos por diarrea, vómito o sudoración excesiva, se utilicen preferentemente sueros de rehidratación oral o soluciones electrolíticas especialmente formuladas para este fin.
Explicó que muchas bebidas comerciales contienen altos niveles de azúcar, colorantes y saborizantes que no sustituyen correctamente los minerales perdidos por el organismo y, en algunos casos, pueden agravar el problema.
Además, hizo un llamado a evitar la automedicación y acudir de inmediato a una unidad médica cuando se presenten síntomas como fiebre persistente, diarrea intensa, vómito continuo o signos de deshidratación, ya que una atención oportuna puede prevenir complicaciones mayores.
Continúa la aplicación de vacunas infantiles
Durante la entrevista, Díaz Lozano informó que la Unidad de Salud mantiene disponibilidad de vacunas para niñas y niños, luego de que el suministro de biológicos comenzó a regularizarse tras los periodos de desabasto registrados anteriormente.
Reconoció que la demanda continúa siendo elevada, por lo que invitó a madres y padres de familia a mantenerse atentos a los esquemas de vacunación y acudir a completar las dosis pendientes.
Explicó que, aunque en ocasiones existe un desfase entre la aplicación de vacunas y la llegada de nuevos lotes, el abastecimiento continúa de manera constante, permitiendo avanzar en la protección de la población infantil.
La prevención sigue siendo la mejor medicina
El responsable de la Unidad de Salud reiteró que pequeñas acciones como lavar correctamente los alimentos, conservarlos bajo refrigeración, consumir agua potable, mantener una adecuada hidratación y buscar atención médica desde los primeros síntomas pueden evitar complicaciones que, en algunos casos, requieren hospitalización.
Finalmente, invitó a la población a mantenerse informada y acudir a cualquier institución de salud ante cualquier duda o malestar, recordando que la prevención y la atención temprana continúan siendo las herramientas más eficaces para proteger la salud durante la temporada de calor.
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