“Se acabaron los privilegios”: Sheinbaum celebra avance del Plan B tras aprobación en estados
Austeridad, no reelección y fin al nepotismo, ejes centrales del nuevo modelo político
México, a 10 de abril de 2026.- Durante su conferencia matutina de este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación del denominado Plan B en diversos estados del país, destacando que la reforma representa un golpe directo a los privilegios en el sistema político mexicano. La iniciativa, que está por publicarse en el Diario Oficial de la Federación, redefine aspectos clave del ejercicio público.
Un anuncio desde Palacio Nacional
En el marco de su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que la esencia del llamado Plan B en materia electoral ha sido aprobada en distintos congresos estatales, consolidando así uno de los proyectos legislativos más relevantes de su administración.
Con un mensaje directo, la mandataria subrayó que esta reforma no solo atiende aspectos técnicos del sistema electoral, sino que representa un cambio de fondo en la estructura del poder público en México.
“Abajo los privilegios, con todas sus letras”, expresó, al referirse al espíritu de la iniciativa.
Los pilares del Plan B: austeridad y transformación política
La reforma contempla modificaciones sustanciales que buscan redefinir la operación de las instituciones políticas y electorales. Entre los puntos destacados se encuentran:
· La eliminación de la reelección inmediata en ciertos cargos
· La prohibición del nepotismo en el ejercicio público
· La reducción de recursos destinados a congresos estatales
· La disminución del número de regidurías en municipios
· La eliminación de pensiones consideradas excesivas
· La reducción de salarios, bonos y prestaciones en organismos electorales
Estos cambios, de acuerdo con la presidenta, buscan cerrar el paso a prácticas que durante años generaron desigualdad y desconfianza ciudadana.
Respaldo estatal y ruta hacia su oficialización
El avance del Plan B ha sido posible gracias a la aprobación en múltiples entidades federativas, requisito indispensable para su validación constitucional. Con este respaldo, el proceso se encuentra en su fase final: la publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Este paso marcará el inicio de su entrada en vigor y la implementación gradual de sus disposiciones en todo el país.
Una reforma que redefine el poder
Más allá del discurso político, el Plan B se inserta en una narrativa de transformación institucional que busca reconfigurar la relación entre ciudadanía y gobierno. La apuesta por la austeridad y la eliminación de privilegios responde a una demanda social acumulada durante décadas.
Sin embargo, su impacto real dependerá de la forma en que estas disposiciones se traduzcan en prácticas concretas dentro de los distintos niveles de gobierno, así como de la capacidad de las instituciones para adaptarse a este nuevo marco normativo.




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