Oaxaca enfrenta deuda social persistente: miles aún sin agua ni drenaje
Oaxaca, a 7 de abril de 2026.- El más reciente informe de la Secretaría de Bienestar evidencia que miles de habitantes en la ciudad de Oaxaca continúan sin acceso a servicios básicos como agua potable y drenaje, una problemática que no solo persiste, sino que crece en números absolutos, reflejando profundas brechas sociales.
En una ciudad donde la riqueza cultural convive con profundas desigualdades, el acceso a servicios básicos sigue siendo una deuda pendiente. De acuerdo con el Informe sobre la situación de pobreza y rezago social 2026, el 12.9 por ciento de la población de Oaxaca capital vive sin agua potable o drenaje, una cifra que, aunque porcentualmente se mantiene, representa un incremento en términos reales.
Carencias que persisten en el tiempo
El documento señala que aproximadamente 36 mil 793 personas no cuentan con estos servicios esenciales, cifra superior a la registrada en 2025, cuando eran poco más de 36 mil habitantes en esta condición.
Aunque el porcentaje no ha variado, el crecimiento poblacional ha provocado que más personas enfrenten estas carencias, evidenciando que los avances en cobertura no han sido suficientes para cerrar la brecha.
En el caso del acceso al agua entubada, se estima que más de 30 mil personas aún carecen de este servicio, lo que obliga a muchas familias a depender de alternativas como pipas o almacenamiento irregular.
Pobreza y vulnerabilidad: un círculo que no se rompe
El informe también revela que el 34 por ciento de la población vive en situación de pobreza, lo que equivale a más de 93 mil personas. De ellas, una parte significativa se encuentra en pobreza moderada, mientras que más de 21 mil enfrentan condiciones de pobreza extrema.
A este panorama se suma que el 36.8 por ciento de los habitantes es considerado vulnerable por carencias sociales, lo que amplía el espectro de población en riesgo.
Salud y seguridad social, los otros rezagos
Más allá de los servicios básicos, el acceso a la salud y la seguridad social continúa siendo limitado. Casi la mitad de la población —49.6 por ciento— no tiene acceso a servicios de salud, mientras que el 59.3 por ciento carece de seguridad social.
Estas cifras reflejan un escenario complejo, donde la falta de infraestructura básica se combina con limitaciones en servicios fundamentales para el bienestar, profundizando las desigualdades.
Más que cifras, una realidad cotidiana
Detrás de los porcentajes, la problemática se traduce en condiciones de vida precarias: familias que recorren largas distancias para conseguir agua, viviendas sin saneamiento adecuado y comunidades que enfrentan riesgos sanitarios constantes.
El informe no solo exhibe números, sino que plantea un llamado urgente a replantear políticas públicas que atiendan de fondo el rezago social en zonas urbanas.




No hay comentarios