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Entre consignas y nostalgia política, el PRI celebra 97 años mientras su dirigente promete recuperar el poder

Militancia priista se reúne en el Auditorio Plutarco Elías Calles en medio de cuestionamientos sobre el liderazgo nacional
México, a 5 de marzo de 2026.- En un acto cargado de discursos, consignas y evocaciones del pasado, el Partido Revolucionario Institucional conmemoró su 97 aniversario en el Auditorio Plutarco Elías Calles.

El dirigente nacional Alejandro Moreno Cárdenas lanzó críticas contra Morena y llamó a reorganizar al partido rumbo a las elecciones de 2027. Sin embargo, el evento también evidenció las contradicciones internas de un instituto político que intenta reposicionarse mientras enfrenta cuestionamientos por su dirigencia y su legado histórico.

Un aniversario marcado por el discurso opositor

Con un auditorio lleno de militantes y simpatizantes, el Partido Revolucionario Institucional celebró su 97 aniversario en la capital del país, en un acto que combinó la exaltación del pasado priista con un discurso frontal contra el actual gobierno federal.

Desde el templete, el dirigente nacional del partido, Alejandro Moreno Cárdenas, aseguró que el PRI continúa “vivo, firme y en pie de lucha”, al tiempo que sostuvo que México atraviesa un momento crítico en materia de seguridad, gobernabilidad e institucionalidad.

Ante los asistentes, Moreno acusó a Morena de encabezar lo que calificó como un “régimen criminal”, señalando que el país enfrenta altos niveles de violencia e inseguridad, además de lo que considera un debilitamiento de las instituciones democráticas.

“Estamos listos para asumir la defensa de México y volver a gobernar”, expresó el dirigente priista mientras parte de la militancia coreaba consignas de “¡Fuera Morena!”.

El tono del discurso reflejó la estrategia que el PRI intenta consolidar en los últimos años: posicionarse como un contrapeso político frente al partido en el poder.

Críticas al gobierno, silencio sobre la crisis interna

Aunque el mensaje de Moreno se centró en cuestionar al gobierno federal, el dirigente evitó abordar uno de los temas que con mayor frecuencia surge dentro y fuera del propio partido: la crisis interna que ha enfrentado el PRI en los últimos años.

Diversos sectores políticos han señalado que el tricolor atraviesa uno de los momentos más complicados de su historia reciente, tras perder la mayoría de los gobiernos estatales que durante décadas fueron su principal base territorial.

A ello se suman los cuestionamientos hacia el propio liderazgo de Alejandro Moreno, quien ha sido objeto de críticas por parte de militantes y exdirigentes que consideran que su conducción ha debilitado al partido.

Pese a ello, durante el evento el dirigente nacional optó por proyectar una narrativa de fortaleza institucional y unidad partidista, asegurando que el PRI mantiene la capacidad política para reorganizarse y competir electoralmente en los próximos años.

Reforma electoral y advertencias desde el PRI

En su intervención, Moreno Cárdenas también adelantó que las bancadas priistas en el Congreso votarán en contra de cualquier reforma electoral que, según su visión, busque debilitar la autonomía del árbitro electoral.

El dirigente sostuvo que cualquier modificación al sistema electoral debe surgir del consenso entre las distintas fuerzas políticas y no de decisiones unilaterales.

De acuerdo con su postura, una reforma impulsada sin acuerdos podría poner en riesgo la pluralidad política del país.

No obstante, analistas políticos han señalado que el discurso del PRI sobre la defensa de las instituciones contrasta con el papel histórico del propio partido, que durante décadas gobernó México bajo un modelo de poder centralizado.

Nostalgia por el pasado priista

Uno de los momentos centrales del evento fue cuando Alejandro Moreno reivindicó los años en que el PRI gobernó México, periodo que se extendió por más de siete décadas.

Durante su discurso, el dirigente mencionó que en esos años se consolidaron instituciones clave del Estado mexicano, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).

También recordó la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, antecedente del actual T-MEC, como uno de los hitos económicos impulsados por gobiernos priistas.

Sin embargo, ese mismo periodo histórico también ha sido ampliamente criticado por diversos sectores debido a episodios de autoritarismo, corrupción y concentración del poder que marcaron la historia política del país.

Este contraste entre la reivindicación del pasado y las críticas al presente reflejó una de las tensiones centrales del discurso priista actual: la dificultad de reconstruir credibilidad política sin revisar de fondo su propio legado.

Reconocimientos y presencia de figuras del partido

Durante la ceremonia también se entregaron diversas preseas a militantes y figuras vinculadas con el partido.

Entre ellas destacó la presea “Jesús Reyes Heroles”, entregada a Víctor Manuel Palma; el mérito juvenil a César Garza; la presea “César Chávez” a María de los Ángeles Medina Acosta; el reconocimiento al Mérito de la Lucha Feminista a Elda Gómez Lugo; y la presea Valores del PRI a José Ángel Gurría Treviño.

El evento contó además con la presencia de la secretaria general del PRI y senadora Carolina Viggiano, así como de los coordinadores parlamentarios Rubén Moreira y Manuel Añorve Baños.

También asistió el gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, junto con alcaldes, legisladores y dirigentes estatales del partido.

El reto de reconquistar a la ciudadanía

En la parte final del acto, Alejandro Moreno convocó a la militancia a reorganizar las estructuras territoriales del partido y fortalecer su presencia en todo el país con miras a las elecciones de 2027.

El dirigente aseguró que el PRI “quiere, puede y sabe gobernar”, y afirmó que el partido buscará recuperar la confianza ciudadana.

Sin embargo, el desafío para el tricolor parece ir más allá de los discursos y aniversarios simbólicos.

Después de décadas de dominio político y tras varias derrotas electorales consecutivas, el PRI enfrenta el reto de redefinir su identidad frente a una ciudadanía cada vez más crítica y desconfiada de las estructuras tradicionales de poder.

En ese contexto, el aniversario número 97 del partido no solo representa una celebración histórica, sino también un recordatorio del complejo camino que enfrenta una de las organizaciones políticas más influyentes —y cuestionadas— de la historia contemporánea de México.

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