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Chiapas: la ruta oculta del tráfico de fauna que alimenta al crimen organizado

Especialistas alertan sobre impacto ambiental, sanitario y económico
Chiapas, a 3 de marzo de 2026.- En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, activistas y especialistas advierten que el tráfico ilegal de fauna en Chiapas se ha consolidado como una de las principales fuentes de ingresos para grupos criminales. 

La Zona Costa figura como corredor estratégico para la extracción y traslado de especies como el mono araña, el loro nuca amarilla y los dragoncitos del Tacaná, mientras autoridades reportan decomisos y operativos que revelan la magnitud del problema.

Un negocio que depreda ecosistemas

En Chiapas, el tráfico ilegal de fauna silvestre ya no es una actividad marginal. De acuerdo con Efraín Orantes, representante de Catdog A.C. y ganador del Premio Miguel Álvarez del Toro, esta práctica se ha convertido en la cuarta fuente de ingresos para los cárteles en México, solo detrás del narcotráfico, el tráfico de armas y la trata de personas.

La Zona Costa es señalada como una de las principales rutas de extracción y acopio. Especies emblemáticas como el mono araña, el loro nuca amarilla y los llamados dragoncitos del Tacaná son capturados para abastecer mercados clandestinos y ventas en plataformas digitales.

Orantes advierte que la exhibición de animales exóticos en redes sociales ha incrementado la demanda y normalizado su posesión ilegal, generando una cadena de muerte: “Por cada mono araña en cautiverio, al menos diez murieron durante su captura y traslado”.

Cifras que revelan la magnitud

Los aseguramientos recientes dan cuenta del alcance del fenómeno. En 2023, en Playas de Catazajá, fueron encontradas 20 crías de mono araña dentro de cajas de supermercado. Ese mismo año, autoridades federales decomisaron mil 200 aves en la Ciudad de México, entre ellas 63 loros nuca amarilla originarios del sur del país.

En 2022, en San Cristóbal de Las Casas, fueron asegurados 22 dragoncitos y más de 60 cuerpos decapitados preparados para su venta como adornos. La ciudad ha sido identificada como centro de acopio de ejemplares provenientes de Comitán, Tapachula y Guatemala.

Durante el primer semestre de 2024, la Fiscalía General del Estado realizó 92 operativos ambientales; 68 estuvieron relacionados con tala y comercio ilegal de recursos forestales. En agosto de 2025, más de 2 mil 300 tortugas fueron liberadas tras un operativo contra traficantes.

Las ganancias son millonarias: un mono araña puede venderse en México entre 30 mil y 80 mil pesos, cifra que se triplica en el extranjero. Salamandras endémicas de la Sierra Madre alcanzan precios de hasta 4 mil dólares en Asia.

Riesgos más allá de la pérdida ambiental

El impacto no se limita a la biodiversidad. Especialistas subrayan que el tráfico de fauna fortalece redes criminales y expone a la población a riesgos sanitarios, al facilitar la transmisión de enfermedades zoonóticas.

En el contexto del Día Mundial de la Vida Silvestre, organizaciones ambientales impulsan programas de rescate y reintroducción en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, enfocados en especies como jaguares, guacamayas, tapires y monos araña.

En México, estos delitos pueden sancionarse con hasta nueve años de prisión y multas que alcanzan los 600 mil pesos. Sin embargo, activistas coinciden en que la clave está en frenar la demanda y no normalizar la compra de animales extraídos de su hábitat.

El tráfico de fauna no solo vacía selvas y montañas; también erosiona el equilibrio ecológico y fortalece estructuras criminales. La defensa de la vida silvestre en Chiapas es, hoy más que nunca, una causa ambiental y social.

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