martes, 10 de febrero de 2026

Tabasco avanza hacia la “Ley Malena” para castigar ataques con ácido como violencia extrema contra mujeres

La iniciativa busca reconocer legalmente estas agresiones como una forma grave de violencia feminicida
Tabasco, a 10 de febrero de 2026.- El Congreso de Tabasco recibió la iniciativa conocida como “Ley Malena”, una propuesta de reforma que pretende tipificar los ataques con ácido y sustancias corrosivas como una forma específica de violencia extrema contra las mujeres. Impulsada por el diputado Elías Othoniel Madera y respaldada simbólicamente por la presencia de la activista y saxofonista María Elena Ríos, sobreviviente de un ataque con ácido, la propuesta refuerza la exigencia de justicia, prevención y reparación integral para las víctimas de este tipo de agresiones.

Una reforma con nombre y memoria

La llamada “Ley Malena” no surge de la casualidad, sino de la memoria dolorosa de mujeres que han sobrevivido a ataques brutales. Estos delitos, marcados por la intención de dañar de forma permanente, han dejado cicatrices físicas y emocionales profundas, además de exhibir vacíos legales que durante años dificultaron la sanción adecuada de los agresores.

Con esta iniciativa, Tabasco busca incorporar de manera explícita en su Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia el reconocimiento de los ataques con ácido, químicos o sustancias corrosivas como una modalidad específica de violencia de género. La propuesta coloca el foco en la gravedad de estas agresiones, que no solo atentan contra la integridad física, sino también contra la identidad, la autonomía y la vida social de las víctimas.

La voz de una sobreviviente que impulsa cambios

La presencia de María Elena Ríos durante la presentación de la iniciativa dio un peso simbólico y humano al acto legislativo. Su caso, ampliamente conocido a nivel nacional, se ha convertido en un referente de lucha contra la impunidad en este tipo de delitos.

Más allá de su historia personal, su activismo ha contribuido a visibilizar una violencia que durante años fue tratada como un delito común, sin considerar el componente de género ni el impacto permanente que deja en la vida de las mujeres. Su acompañamiento refuerza el mensaje de que esta reforma no es solo un ajuste legal, sino una respuesta a una deuda histórica con las víctimas.

Armonización con una tendencia nacional

La iniciativa también coloca a Tabasco en la ruta de la armonización legislativa con otras entidades del país. Hasta ahora, 18 estados han aprobado reformas similares inspiradas en la “Ley Malena”, consolidando un criterio jurídico que reconoce estos ataques como una expresión extrema de violencia feminicida.

Este enfoque permite que las autoridades actúen con mayor claridad en la investigación, sanción y atención de los casos, evitando que las agresiones se diluyan entre otros tipos penales que no reflejan la magnitud del daño causado.

Prevención, justicia y reparación integral

El proyecto legislativo no se limita a castigar. También busca fortalecer los mecanismos de prevención, la atención médica y psicológica especializada, la reparación del daño y las garantías de no repetición.

En términos prácticos, la reforma pretende sentar bases legales para que las instituciones de salud, justicia y asistencia social actúen de manera coordinada y con perspectiva de género ante este tipo de agresiones, brindando a las víctimas acompañamiento integral y evitando la revictimización.

La discusión apenas comienza en el ámbito legislativo, pero el mensaje ya es claro: la violencia que marca el cuerpo y la vida de las mujeres no puede seguir siendo minimizada. Con esta propuesta, Tabasco se suma a una transformación legal que busca que la justicia también tenga memoria, rostro y perspectiva de género.

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