Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma: fieles se preparan para el camino espiritual hacia la Pascua
Sacerdotes llaman al arrepentimiento, la oración y la renovación interior rumbo al Triduo Pascual
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 18 de febrero de 2026.- Con celebraciones litúrgicas realizadas desde temprana hora, la comunidad católica de Misantla inició el tiempo de Cuaresma con la tradicional imposición de la ceniza, un acto que simboliza la fragilidad humana y la necesidad de conversión espiritual.
Las parroquias locales exhortaron a los fieles a vivir este periodo con fe, reflexión y compromiso cristiano.
Un signo de humildad y conversión que convoca a la comunidad
El Miércoles de Ceniza representa para los católicos el comienzo de un tiempo litúrgico de cuarenta días que conduce a la Semana Santa, considerado uno de los periodos más importantes dentro del calendario cristiano. Durante esta jornada, hombres, mujeres, jóvenes y adultos acudieron a los templos para recibir la cruz de ceniza en la frente, escuchando las palabras: “Arrepiéntete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”.
En la Parroquia Central de Nuestra Señora de la Asunción, templo central de la ciudad, el cura don Joaquín Sánchez García presidió las celebraciones litúrgicas, recibiendo a numerosos fieles que participaron con devoción en la ceremonia.
Durante la homilía, el sacerdote recordó que la ceniza no es un acto meramente simbólico o tradicional, sino un llamado profundo a revisar la vida personal, reconocer errores y abrir el corazón a la misericordia de Dios.
Reflexión espiritual: prepararse para el Triduo Pascual
El inicio de la Cuaresma tiene como propósito preparar espiritualmente a los creyentes para el Triduo Pascual, que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. En este sentido, los sacerdotes enfatizaron que la verdadera vivencia de este tiempo no se limita al ayuno o la abstinencia, sino que implica un cambio interior acompañado de obras de caridad, reconciliación y oración.
En paralelo, la Parroquia San Juan Pablo II también recibió a fieles que acudieron a las celebraciones encabezadas por el cura don Juan Mora Selvera, quien invitó a la comunidad a aprovechar la Cuaresma como una oportunidad para fortalecer la fe y renovar el compromiso cristiano.
El sacerdote destacó que este periodo permite detener el ritmo cotidiano para reflexionar sobre la vida espiritual, las relaciones familiares y el papel de cada persona dentro de la comunidad.
Tradición que trasciende generaciones
Más allá del aspecto religioso, el Miércoles de Ceniza también refleja una tradición profundamente arraigada en la cultura local. Familias completas acudieron juntas a los templos, mostrando cómo la fe continúa transmitiéndose entre generaciones.
Para muchos creyentes, recibir la ceniza representa un momento de introspección personal, pero también un acto comunitario que fortalece la identidad religiosa y cultural de la región.
En un contexto social marcado por desafíos económicos y familiares, líderes religiosos subrayaron la importancia de mantener espacios de espiritualidad que permitan a las personas encontrar esperanza y sentido.
La Cuaresma como oportunidad de cambio
Los mensajes pastorales coincidieron en que la Cuaresma debe vivirse como un tiempo de transformación, invitando a los fieles a practicar el perdón, la solidaridad con los más necesitados y la reconciliación familiar.
Se recordó que el ayuno no solo implica privarse de alimentos, sino también renunciar a actitudes negativas como el resentimiento, la indiferencia o la falta de empatía, promoviendo una vida más coherente con los valores cristianos.
Con la imposición de la ceniza, la comunidad católica inicia así un camino de fe que invita a mirar hacia el interior, renovar la esperanza y prepararse para celebrar el misterio central del cristianismo: la resurrección.




No hay comentarios