sábado, 7 de febrero de 2026

Basurero de Chilpancingo, foco de riesgo sanitario ante posible llegada del gusano barrenador

El relleno sanitario de El Huiteco rebasó su vida útil; una nueva celda permanece detenida por conflicto legal
Guerrero, a 7 de febrero de 2026.- El funcionamiento irregular del tiradero de basura de Chilpancingo, fuera de norma sanitaria y ecológica, podría convertirse en un factor de riesgo para la presencia del gusano barrenador en la zona centro de Guerrero, advirtió el alcalde Gustavo Alarcón Herrera. Mientras el basurero de El Huiteco ya cumplió su ciclo y debió cerrarse hace años, un nuevo espacio para disposición de residuos no puede operar por un litigio territorial, lo que mantiene a la capital en una situación ambiental vulnerable.

Un tiradero rebasado y bajo alerta

La situación del basurero municipal de Chilpancingo ha encendido las alarmas no sólo por su impacto ambiental, sino ahora también por un posible riesgo sanitario mayor. El alcalde Gustavo Alarcón Herrera señaló que las condiciones en las que opera el tiradero, fuera de toda norma ecológica, podrían favorecer la presencia de la llamada “mosca azul”, relacionada con la propagación del gusano barrenador.

El edil explicó que ha sostenido reuniones con las áreas de Medio Ambiente y Servicios Públicos para reforzar las medidas de manejo de residuos, especialmente en el recubrimiento oportuno de la basura, con el fin de reducir la exposición a insectos vectores.

“Tenemos que usar todas las medidas posibles para evitar que esta mosca llegue a aparecer en el municipio y dañe nuestro ganado”, expresó el presidente municipal, subrayando que el problema de la basura ya no es sólo ambiental, sino también de salud pública y productiva.

El gusano barrenador: una amenaza real

De acuerdo con autoridades federales del sector agropecuario, el gusano barrenador es una infestación causada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, que se alimentan de tejido vivo de mamíferos y, en casos menos frecuentes, de aves.

Las moscas depositan sus huevos en heridas superficiales; en un lapso de 12 a 24 horas nacen las larvas, que durante varios días consumen tejido, provocando lesiones graves, infecciones y, de no atenderse, incluso la muerte del animal o complicaciones severas en humanos.

El alcalde, médico de profesión, remarcó que esta enfermedad no sólo afecta al ganado, sino también a las personas, por lo que el manejo inadecuado de los residuos podría convertirse en un factor de riesgo indirecto al generar condiciones propicias para la proliferación de insectos.

Hasta el momento, autoridades sanitarias han confirmado 135 casos en humanos a nivel nacional, de los cuales dos se han registrado en Guerrero, lo que coloca al estado en un escenario de vigilancia epidemiológica.

El Huiteco: un relleno que ya cumplió su vida útil

El problema se agrava porque el relleno sanitario de El Huiteco, que recibe la basura de la capital, debió cerrarse desde hace al menos cinco años. Su capacidad fue superada por el crecimiento de la ciudad, que genera un estimado de 400 toneladas de residuos diarios.

Desde una perspectiva técnica, mantener en operación un sitio que ya rebasó su vida útil implica riesgos de lixiviados, emisiones de gases, fauna nociva y, ahora, posibles vectores biológicos, lo que convierte al tiradero en un punto crítico para la salud ambiental.

Una nueva celda detenida por conflicto legal

El municipio construyó una nueva celda para relleno sanitario en un predio del poblado de Matlalapa, donde se invirtieron aproximadamente 15 millones de pesos en infraestructura y equipamiento para un manejo más adecuado de los residuos.

Sin embargo, el proyecto no ha podido entrar en operación debido a un conflicto legal con el municipio de Eduardo Neri, que ha señalado presuntas afectaciones a mantos acuíferos, acusación que, según el alcalde, no ha sido comprobada.

Este escenario mantiene a Chilpancingo en un limbo: con un tiradero agotado y un nuevo espacio que no puede utilizarse, mientras los residuos continúan acumulándose diariamente.

Entre la emergencia y la prevención

Las autoridades municipales aseguran que han reforzado acciones para cubrir la basura con tierra en el menor tiempo posible, una medida básica para reducir la exposición de desechos orgánicos y evitar la proliferación de moscas.

Más allá de la coyuntura, el caso refleja un problema estructural: la gestión de residuos urbanos, cuando se retrasa o politiza, puede escalar de un conflicto ambiental a una amenaza sanitaria y productiva, especialmente en regiones con actividad ganadera cercana.

La advertencia del alcalde coloca el tema de la basura en un plano más amplio: no sólo como un desafío de limpieza urbana, sino como un eslabón clave en la cadena de prevención de enfermedades que pueden afectar tanto al campo como a la población.

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