CNTE confirma paro laboral en 2026 y anuncia refuerzo de protestas durante eventos de la presidenta Sheinbaum
Coordinadora prepara un paro de 72 horas entre febrero y marzo por falta de diálogo con el Gobierno federal
México, a 24 de noviembre de 2025.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció que en 2026 realizará un paro laboral de 72 horas, previsto para febrero o marzo, como parte de su estrategia de presión ante lo que considera la ausencia de interlocución con el Gobierno federal. La organización también adelantó que reforzará protestas en actos públicos de la presidenta Claudia Sheinbaum y desplegará brigadas informativas en todo el paÃs desde el inicio del año. El magisterio disidente insiste en que las demandas salariales, laborales y de seguridad social siguen sin resolverse.
Un anuncio que marca el inicio del año: protesta magisterial a la vista
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación volvió a colocarse en el centro de la agenda polÃtica y sindical al confirmar que prepara un paro nacional de 72 horas. La decisión, debatida desde meses anteriores en asambleas regionales, se justifica —según sus voceros— en la “nula interlocución” que aseguran enfrentar por parte del Gobierno federal.
El anuncio no solo anticipa un inicio de año con tensiones entre el magisterio disidente y la administración federal, sino que también reactiva un historial de desencuentros que se han intensificado desde 2024.
Brigadas nacionales: la CNTE arranca 2026 en movimiento
La estrategia de la Coordinadora contempla la creación de brigadas informativas, que recorrerán escuelas, comunidades, secciones sindicales y espacios públicos para detallar el estado de sus negociaciones.
Estos grupos comenzarán actividades en enero y cumplirán una doble función:
1. Organizar la base sindical de cara a las jornadas de protesta.
2. Socializar las demandas frente a la ciudadanÃa, especialmente entre madres, padres y estudiantes, con quienes buscan construir empatÃa y respaldo.
Para la CNTE, el desgaste de los últimos años no ha mermado su fuerza organizativa, y las brigadas se convierten en una señal clara de que buscan recuperar presencia territorial.
El paro de 72 horas: una señal de presión polÃtica
Los voceros de la Coordinadora adelantaron que su siguiente acción contundente será un paro de labores de tres dÃas, programado para febrero o marzo, con sede principal en la Ciudad de México y réplicas en diversos estados.
La medida pretende exhibir, según el magisterio:
· El rezago en la atención a las demandas salariales,
· La falta de avances en derechos laborales,
· Pendientes sobre seguridad social y prestaciones,
· La exigencia de reinstalación y regularización de docentes afectados en ciclos anteriores.
En su lectura interna, el paro opera no solo como protesta sindical, sino como un recordatorio polÃtico al nuevo gobierno sobre la capacidad de movilización que aún conserva la Coordinadora.
Protestas frente a Sheinbaum: una relación que inicia con tensión
Además del paro, la CNTE afirmó que reforzará movilizaciones durante actos públicos de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El propósito, aseguran, es visibilizar la falta de avances en la mesa de negociación y exigir un diálogo “real, no simbólico”.
La Coordinadora sostiene que, pese a los compromisos hechos en el periodo de transición, el acercamiento con la nueva administración ha sido limitado. Esto ha colocado a la organización en un punto de confrontación que podrÃa escalar durante el primer trimestre del próximo año.
Este tipo de protestas, históricamente frecuentes en sexenios anteriores, podrÃan marcar el inicio de una etapa compleja para la relación entre el Gobierno federal y el sector magisterial más combativo.
Una reseña interpretativa: la disputa por la narrativa educativa
Más allá de las movilizaciones anunciadas, analistas coinciden en que el conflicto con la CNTE refleja un desencuentro mayor sobre el modelo educativo, la redistribución presupuestal y la visión del magisterio dentro del proyecto gubernamental.
La Coordinadora, con presencia en estados clave como Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, sostiene que las promesas de transformación educativa siguen en el terreno discursivo.
El Gobierno, por su parte, considera que ha cumplido compromisos y que persisten intereses polÃticos dentro de la CNTE que obstaculizan acuerdos.
El choque entre ambas narrativas se intensificará conforme avance el calendario escolar y se acerque el ciclo presupuestal anual, escenario donde la presión sindical suele aumentar.




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