¿Israel derrotado? Así es la visión de Hamás
Israel, a 19 de agosto de 2025.- Cientos de miles de personas se congregaron en el centro de Tel Aviv el domingo por la noche, culminando una jornada nacional de protestas y huelgas para pedir al gobierno que ponga fin a la guerra en Gaza y garantice la liberación de los rehenes retenidos allí por terroristas palestinos.
La manifestación en Tel Aviv pareció ser una de las más grandes desde que comenzó la guerra hace casi dos años y, según el Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas, asistieron más de medio millón de personas, aunque no hubo estimaciones oficiales de la policía sobre el tamaño de la multitud.
De hecho en Israel, cada semana, miles de personas salen a las calles para protestar contra la guerra en Gaza. Ojo: la idea es exigir que regrese el ejército a salvo y que no haya más soldados caídos, no se pide el perdón de Gaza y mucho menos el de Hamás.
También reclaman el regreso de los secuestrados. El problema es que se lo exigen al gobierno como si tuviera a los secuestrados en el sótano del Parlamento y no mencionan a Hamás.
Pero… ¿cómo interpreta Hamás estas imágenes?
La respuesta es inquietante.
Para Hamás, estas marchas no son un símbolo de democracia… son un trofeo. Las presentan como prueba de que el Estado de Israel está dividido, agotado y sin dirección. En su propaganda, muestran las protestas como un triunfo psicológico: el enemigo ya no quiere luchar.
Y hay más. Según testimonios de los rehenes israelíes que lograron volver de Gaza, los captores de Hamás les hablaban de esas marchas. Les decían que Israel los había olvidado… que su propio pueblo pedía rendirse.
Usaban las imágenes de Tel Aviv y Jerusalén para manipularlos, para hundirlos en la desesperanza.
Así, las protestas, legítimas dentro de Israel, se convierten afuera en un arma propagandística en manos de los terroristas.
Hamás no solo pelea con cohetes y túneles… pelea con imágenes, con la fractura social, con la presión de la opinión pública.
La pregunta es inevitable:
¿Quién gana realmente cuando Israel se muestra dividido en medio de la guerra?
¿A quién fortalecen esas marchas en las calles?
La dramática verdad es que, mientras los israelíes discuten entre ellos, Hamás celebra.
Las protestas son necesarias, se puede exigir al gobierno más acciones, pero sin olvidar quién es el verdadero enemigo. Obviamente, los familiares de los secuestrados temen que si la exigencia es directa a Hamás, quizá los rehenes sean ejecutados.
Y la verdad es que ningún rehén ha sido liberado con una manifestación callejera.




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