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Ventas por el Día del Padre, a la baja en Misantla: comerciantes acusan impacto por caída en remesas

Por Arquímedes González.
Misantla, Ver., a 16 de junio del 2025.- A diferencia de años anteriores, las ventas en el mercado municipal “Antonio M. Quíasco” durante el pasado Día del Padre apenas registraron un repunte ligero, reflejo de una economía local golpeada por la inflación, el encarecimiento de productos básicos y, especialmente, por la disminución en el envío de remesas desde Estados Unidos.

Así lo expresó el locatario Daniel Francisco Marcos, conocido como Don Dani, quien lleva décadas en el comercio local y observa con preocupación cómo los festejos tradicionales ya no generan el mismo movimiento económico.

“Antes, en estas fechas, los hijos enviaban dinero desde el norte, se compraban regalos, comida, ropa, hasta zapatos nuevos. Hoy, si hay un detalle, es muy modesto. La gente ya no gasta como antes”, comentó en entrevista.

Don Dani señaló que parte del estancamiento económico se debe a que las remesas han caído drásticamente. “Nuestros paisanos en Estados Unidos están enfrentando persecuciones, falta de empleo y hasta impuestos del 15% sobre lo que envían. Eso ha reducido considerablemente el dinero que antes llegaba a Misantla y que movía el comercio local”, explicó.

Esta situación, dijo, ya se siente con fuerza en todos los sectores: desde quienes venden ropa, calzado o alimentos preparados, hasta quienes dependen de fechas festivas para aumentar sus ingresos.

“Hoy en día la gente está administrando hasta el último peso. Ya no hay cenas en familia, ni grandes compras. El Día del Padre siempre ha sido más bajo en ventas comparado con el Día de la Madre, pero este año se notó aún más”, añadió.

La situación que viven los migrantes mexicanos en EE. UU. no solo está afectando sus bolsillos, sino también el sustento de sus familias en México. Muchos han perdido empleos, otros se esconden por temor a ser detenidos, y los que logran trabajar, ahora deben enfrentar impuestos que reducen el monto de las remesas.

Esta realidad ha comenzado a dejar huella en localidades como Misantla, donde el comercio depende, en parte, de ese flujo económico externo.

“Cuando ellos no pueden enviar, aquí todo se paraliza: no se pinta la casa, no se va al panteón, no se compran regalos, y eso para nosotros como comerciantes, es devastador”, lamentó el locatario.

Con el regreso a clases y más alzas en productos de la canasta básica, los comerciantes anticipan un segundo semestre complicado y con ventas limitadas, a menos que las condiciones económicas mejoren, tanto a nivel nacional como en el entorno migrante.

El testimonio de Don Dani se suma a la creciente preocupación de locatarios y empresarios locales, que ven cómo las festividades tradicionales ya no alcanzan para reactivar el consumo, dejando un ambiente de incertidumbre en los mercados regionales.

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