JUCOPO: el negocio de la simulación y el desprecio a los medios veracruzanos
Xalapa, Ver., a 13 de junio del 2025.- Mientras los medios de comunicación de Veracruz son utilizados como herramientas de propaganda al servicio del presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), Esteban Bautista Hernández, y su operador Esaú Valencia, los pagos prometidos brillan por su ausencia y la opacidad se convierte en norma.
Durante esta semana, periodistas y directores de medios recibieron la misma respuesta que han escuchado por meses: “no habrá pagos en junio, espérense a julio”, como si la veda electoral justificara cinco meses de retraso y un desprecio sistemático al trabajo informativo.
Caciques de la mentira: entre el silencio y los boletines comprados
El trato no puede ser más desigual. Mientras decenas de medios sobreviven con lo mínimo, el sitio web del vocero de Bautista, “Cambio Digital”, cobra más de 130 mil pesos mensuales desde diciembre de 2024, dinero que fluye sin retraso, sin recortes y sin vergüenza. El resto, que no aplaude ni calla, es ignorado o castigado.
El “Zapatista del Sur”, como se hace llamar Bautista Hernández, y su vocero de confianza, han convertido la JUCOPO en su negocio personal, manejando a discreción los recursos de un presupuesto superior a 800 millones de pesos en 2025, del que nadie sabe exactamente en qué se ha gastado.
¿Y el presupuesto de medios? Para la elección… y para perderla
Según fuentes internas, buena parte del dinero etiquetado para comunicación social fue desviado para “operar” elecciones en el distrito de Tatahuicapan, el bastión de Esteban Bautista. ¿El resultado? Un fracaso rotundo: perdió todos los municipios encargados por la gobernadora Nahle, incluyendo su propia casilla.
Es decir, ni operó ni ganó, pero eso sí: el dinero desapareció. Y ahora, mientras los “medios aliados” siguen recibiendo boletines repletos de propaganda, la prensa independiente, crítica o simplemente no alineada, ha sido arrojada a la marginación presupuestal.
Promesas rotas y manipulación institucional
Desde noviembre de 2024, cuando Bautista asumió la presidencia de la JUCOPO, ha incumplido todos los acuerdos con medios de comunicación. Los convenios prometidos se firmaron tarde y mal, los pagos se han retrasado indefinidamente, y los criterios para repartir recursos son cualquier cosa menos transparentes.
“Nos usaron para que aplaudiéramos su gestión, y después nos patearon. Esto es abuso, manipulación y cinismo institucional”, afirma un medio afectado del norte del estado.
No se trata solo de un problema financiero. Se trata de una estrategia de sometimiento informativo, donde el único periodismo que se paga es el que calla o adula. Y mientras tanto, la JUCOPO sigue funcionando como una oficina de propaganda del cacique Bautista, no como un órgano legislativo con rendición de cuentas.
La prensa no se calla
Los medios veracruzanos han sido pacientes. Han aguantado la veda, la espera, los pretextos. Pero hoy, la indignación es generalizada, y crece el reclamo contra un Congreso que usa los recursos públicos para premiar la sumisión y castigar la crítica.
La JUCOPO de Esteban Bautista y Esaú Valencia no solo ha fallado en cumplir sus obligaciones, ha demostrado desprecio por el ejercicio periodístico libre. Y ese cinismo no solo daña a la prensa: traiciona a la ciudadanía que merece información honesta y sin ataduras.
Porque el dinero público no debe ser usado para silenciar… sino para informar con verdad.
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