Comunicado de Obispo de Papantla
COMUNICADO
¿Maestro, no te importa que perezcamos? (Mc 4, 38)
A media noche nos despertó un sismo cuyos efectos ha dado cuenta hoy los medios de comunicación. Sentimos mucho las pérdidas humanas y las pérdidas materiales, sobre todo de la gente más desfavorecida y estamos a unas horas de vivir el impacto del huracán Katia sobre el Estados de Veracruz.
Para nuestros hermanos que has sufrido por el sismo les expresamos nuestra solidaridad y nuestra oración por las vÃctimas y por todas las familias afectadas. Oramos también por las personas afectadas de los PaÃses de Caribe que están sufriendo el paso del Huracán Irma y José. Son momentos en los que más valoramos el poder de la naturaleza, se hace consciente nuestra fragilidad y nuestra responsabilidad del cuidado de la naturaleza. El Papa Francisco dijo que:
“En las últimas décadas, este calentamiento ha estado acompañado del constante crecimiento del nivel del mar, y además es difÃcil no relacionarlo con el aumento de eventos meteorológicos extremos, más allá de que no pueda atribuirse una causa cientÃficamente determinable a cada fenómeno particular. La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan. Es verdad que hay otros factores (como el vulcanismo, las variaciones de la órbita y del eje de la Tierra o el ciclo solar), pero numerosos estudios cientÃficos señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (anhÃdrido carbónico, metano, óxidos de nitrógeno y otros) emitidos sobre todo a causa de la actividad humana. Al concentrarse en la atmósfera, impiden que el calor de los rayos solares reflejados por la tierra se disperse en el espacio”. (Laudato si, No. 23)
Ojalá que Dios nos libre de estos embates de la naturaleza y que nosotros aprendamos a cuidar la casa común. Mientras tanto y ante la llegada de Katia a las costas de Veracruz y a fin de proteger nuestra vida y la de nuestras familias, si estamos en lugar seguro, no salgamos si no es necesario, hasta que pase este meteoro. Debemos de tener en cuenta en todo momento las indicaciones de las autoridades de protección civil. Lo primero en este momento es la salvaguarda de nuestras personas.
Ante los embates de la naturaleza y recodando el evangelio de la tempestad calmada pongámonos en oración. En el pasaje evangélico antes mencionado los discÃpulos despiertan a Jesús y le dicen: “Señor, sálvanos, que perecemos” (Mt 8, 25). Esta es la sÃntesis de toda la oración que podamos hacer en este momento. Hagámoslo de corazón para que, por intercesión de la SantÃsima Virgen MarÃa, en su Fiesta de la Natividad, el Señor escuche nuestras oraciones y calme esta tempestad.
+ Mons. José Trinidad Zapata Ortiz
VIII Obispo de Papantla




No hay comentarios