Una experiencia del Papa
En la Jornada Mundial de la Juventud
Por Pbro. José MartÃnez ColÃn.
(03-Ago-2016)
Para
saber
El Papa Francisco acudió a celebrar la
XXXI Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia, Polonia. Su lema fue
“Bienaventurado los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt
5, 17), que dentro del Año de la Misericordia, es un verdadero Jubileo de los
Jóvenes a nivel mundial.
DecÃa el Papa que en el concepto bÃblico
de misericordia está incluido lo concreto de un amor que es fiel, gratuito y
sabe perdonar. Por ejemplo, en el profeta Oseas hay un hermoso ejemplo del amor
de Dios, comparado con el de un padre hacia su hijo: «Cuando Israel era niño,
yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se
alejaban de mÃ; [...] ¡Y yo habÃa enseñado a caminar a EfraÃm, lo tomaba por
los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba…, me inclinaba hacia
él y le daba de comer» (Os 11,1-4). A pesar de la actitud errada del hijo, que
bien merecerÃa un castigo, el amor del padre es fiel y perdona siempre a un
hijo arrepentido. En la misericordia siempre está incluido el perdón.
Misericordia que vine a mostrarse en
plenitud en el Nuevo Testamento con la encarnación del Hijo de Dios. Como dice
el Papa Francisco, Jesús mismo es la misericordia.
Para
pensar
En su mensaje para esta Jornada, el
Papa recordó una experiencia personal con la misericordia de Dios.
“A la edad de diecisiete años, un dÃa
en que tenÃa que salir con mis amigos, decidà pasar primero por una iglesia.
Allà me encontré con un sacerdote que me inspiró una confianza especial, de
modo que sentà el deseo de abrir mi corazón en la Confesión. ¡Aquel encuentro
me cambió la vida! Descubrà que cuando abrimos el corazón con humildad y
transparencia, podemos contemplar de modo muy concreto la misericordia de Dios.
Tuve la certeza que en la persona de aquel sacerdote Dios me estaba esperando,
antes de que yo diera el primer paso para ir a la iglesia. Nosotros le
buscamos, pero es Él quien siempre se nos adelanta, desde siempre nos busca y
es el primero que nos encuentra. Quizás alguno de ustedes tiene un peso en el
corazón y piensa: He hecho esto, he hecho aquello... ¡No teman! ¡Ã‰l les espera!
Él es padre: ¡siempre nos espera! ¡Qué hermoso es encontrar en el sacramento de
la Reconciliación el abrazo misericordioso del Padre, descubrir el
confesionario como lugar de la Misericordia, dejarse tocar por este amor
misericordioso del Señor que siempre nos perdona!”
Para
vivir
El Papa Francisco invita a suplicar al
Señor que nos dé la gracia de ser misericordiosos con quienes nos hacen daño.
Como Jesús que rezaba por los que le habÃan crucificado: «Padre, perdónalos,
porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). El único camino para vencer el mal es
la misericordia. La justicia es necesaria, pero no basta. Justicia y misericordia
tienen que caminar juntas: “¡Cómo quisiera que todos nos uniéramos en oración
unánime, implorando desde lo más profundo de nuestros corazones, que el Señor
tenga misericordia de nosotros y del mundo entero!”
El Papa, por último, recordó a Maciek,
el joven que diseñó las banderas, imágenes, el kit del peregrino y otras cosas.
Y que gracias a este trabajo reencontró su fe antes de morir. Una historia
conmovedora que trataremos para la próxima vez.




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