-Becas, turno matutino y cuatro especialidades han ayudado a recuperar la matrícula y ampliar las oportunidades para jóvenes de comunidades rurales
-Bandas, arte, deporte y formación técnica mantienen a la institución vinculada con la vida cultural y social de Misantla
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 2 de octubre de 2026.- Cuarenta y ocho años después de abrir sus puertas, la Preparatoria Licenciado Benito Juárez, conocida como Prefeco Misantla, atraviesa una etapa que mira menos hacia la nostalgia y más hacia el futuro.
Para el director del plantel, profesor Antonio Marín, quien acumula más de dos décadas de trabajo dentro de la institución, el aniversario representa la oportunidad de reconocer una historia construida por generaciones de estudiantes, docentes y trabajadores.
“48 años no son fáciles”, resume el directivo al hablar de una trayectoria marcada por transformaciones educativas, cambios sociales y periodos complejos que obligaron a la escuela a adaptarse sin perder su identidad.
El aniversario número 48 adquiere así un significado particular: es la antesala de los 50 años, una cifra que la comunidad educativa ya comienza a imaginar como una gran reunión de quienes han formado parte de la historia del plantel.
La beca y el turno matutino modificaron el escenario
Uno de los factores que, de acuerdo con la dirección, ha incidido en la permanencia y llegada de estudiantes es la beca universal Benito Juárez, que desde hace aproximadamente dos años reciben los alumnos.
A ello se suma el seguro facultativo, con acceso a consultas y servicios médicos contemplados dentro de este esquema, condiciones que representan un respaldo adicional para las familias.
El director recordó que anteriormente la ausencia de apoyos económicos podía convertirse en una dificultad para algunos estudiantes. Después llegó la pandemia y con ella otro golpe a la matrícula.
Pero existía además una circunstancia particular para quienes llegaban desde comunidades rurales: el horario vespertino podía complicar el regreso a casa cuando las actividades escolares terminaban después de las seis o siete de la noche.
El turno matutino modificó parte de esa realidad. Actualmente, estudiantes de localidades como Francisco I. Madero y otras comunidades cercanas pueden concluir sus actividades alrededor de las dos de la tarde y emprender el regreso con mejores condiciones de transporte.
La escuela también recibe jóvenes de otros municipios e incluso estudiantes con trayectorias educativas provenientes del extranjero. Entre los casos mencionados por la dirección se encuentra una joven procedente de Chiconquiaco y otra que llega desde Estados Unidos, para quien se realizan los trámites correspondientes para facilitar su incorporación.
Una escuela local dentro de una red nacional
Prefeco Misantla no es un plantel aislado. Forma parte de una modalidad educativa que tiene presencia en diferentes regiones del país.
De acuerdo con Antonio Marín, en Veracruz existen seis Prefecos, ubicadas en Gutiérrez Zamora, Misantla, Alto Lucero, Tecolutla, Ciudad Isla y Minatitlán.
A nivel nacional, explicó, existen alrededor de 98 planteles distribuidos en aproximadamente 15 o 16 entidades federativas.
En Misantla, la comunidad docente está integrada por cerca de 25 profesores, con perfiles profesionales diversos, entre ingenieros, licenciados en pedagogía y especialistas vinculados con el ámbito educativo.
Esa variedad de perfiles se refleja en una institución que no concentra su propuesta exclusivamente en las materias académicas, sino que busca ofrecer a los jóvenes espacios de desarrollo cultural, artístico, físico y técnico.
Cuando la escuela sale del aula
Una parte importante de la identidad de la Prefeco se encuentra fuera de los salones.
La institución cuenta con banda de guerra, agrupación que participa principalmente en desfiles, ceremonias cívicas y actos protocolarios. A ella se suma la batucada, que participa en carnavales, festividades y actividades organizadas por distintos sectores.
También está la marching band, vinculada especialmente con celebraciones y eventos festivos.
La oferta extracurricular se complementa con danza, educación física, manualidades, dibujo técnico y estilismo, entre otras actividades.
La escena que se construye con estos grupos habla de una escuela que también aprende en las calles: los estudiantes ensayan, se presentan ante públicos distintos y representan a su institución en espacios donde la educación adquiere una dimensión comunitaria.
Cuatro caminos para continuar estudiando
Actualmente, la Prefeco Misantla ofrece cuatro especialidades:
· Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS).
· Contabilidad.
· Turismo.
Durante el aniversario, el director aprovechó para hacer una invitación a los jóvenes que todavía no han ingresado al bachillerato o que buscan una alternativa educativa.
Señaló que aún existe la posibilidad de recibir estudiantes y brindarles opciones de nivelación para evitar que pierdan un semestre.
La convocatoria ocurre en un momento en que la institución busca consolidar la recuperación de su matrícula después de los años marcados por la pandemia y la disminución de estudiantes.
El verdadero festejo apunta a los 50
La celebración de los 48 años tendrá un carácter más moderado. No se trata, explicó Marín, de restarle importancia al aniversario, sino de mirar hacia el siguiente gran momento.
La comunidad educativa ya tiene puesta la mirada en 2028, cuando la Prefeco Misantla cumplirá medio siglo.
La intención es preparar una celebración de mayor dimensión que permita reunir a exalumnos, estudiantes, docentes, trabajadores y sociedad misanteca.
Más que una fiesta, el objetivo es convertir los 50 años en un encuentro entre generaciones: quienes estuvieron en las primeras aulas, quienes pasaron por sus pasillos durante décadas y quienes actualmente escriben el siguiente capítulo de la institución.
Una historia que todavía se está escribiendo
A 48 años de su fundación, la Prefeco Misantla llega a esta etapa con una estructura que combina dos turnos, cuatro especialidades, alrededor de 25 docentes y una amplia oferta de actividades extracurriculares.
Su historia no solamente se encuentra en las cifras de matrícula o en los años acumulados. También está en las generaciones que encontraron en sus aulas una ruta para continuar sus estudios, en los jóvenes que representaron a la escuela en desfiles y festividades y en quienes llevaron sus conocimientos hacia otros espacios.
El aniversario, por ello, funciona como una pausa para mirar lo recorrido, pero también como un punto de partida.
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