Quintana Roo, a 10 de octubre de 2026.- Septiembre será recordado como el peor mes de 2026 para el Aeropuerto Internacional de Cancún. La terminal movilizó 1 millón 607 mil pasajeros, apenas 15 mil más que en septiembre de 2019, cuando registró 1 millón 591 mil.
La cifra resulta especialmente significativa porque hoy Quintana Roo cuenta con el Aeropuerto Internacional de Tulum, el Tren Maya y alrededor de 140 mil habitaciones hoteleras. Sin embargo, Cancún opera prácticamente en el mismo nivel que antes de la pandemia y se mantiene 33% por debajo del máximo alcanzado en 2022 y 2023.
Fiestas patrias sin repunte
Ni el periodo vacacional de septiembre logró modificar la tendencia. El 15 de septiembre se contabilizaron 286 operaciones y el día 16 fueron 288. La actividad continuó a la baja: el 22 se registraron 287 operaciones y el 23 se alcanzó el mínimo anual, con 284.
El mes cerró con 289 operaciones el día 29 y 292 el 30. Más que una fluctuación temporal, la secuencia dibuja un aeropuerto que perdió dinamismo y no encuentra todavía un nuevo punto de equilibrio.
Menos pasajeros y menos asientos
Entre enero y septiembre, Cancún pasó de 22.1 millones de pasajeros en 2025 a 20.8 millones en 2026, una reducción de 1.3 millones de viajeros, de acuerdo con el reporte de ASUR publicado el 7 de octubre.
El tráfico internacional, responsable de aproximadamente 80% de la derrama turística, cayó 11.8% únicamente en septiembre. Toni Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, señaló que el turismo aéreo con pernocta —el indicador más relevante para el destino— disminuyó 4.6% entre enero y agosto.
El panorama podría complicarse aún más: para el cierre de 2026 se prevé un recorte de 800 mil asientos hacia Cancún, equivalente a 17%. Entre enero y abril de 2027 podrían perderse otros 500 mil, debido al encarecimiento de la turbosina, la falta de aeronaves y el cierre de Spirit.
El impacto llega a hoteles y comercios
Miriam Cortés, presidenta de Clubes Vacacionales, informó que durante el primer semestre de 2026 el Caribe Mexicano dejó de recibir 508 mil turistas: 359 mil provenientes de Estados Unidos y 198 mil nacionales.
La pérdida equivale a 7.1 días con ocupación hotelera nula y a 299.8 millones de pesos menos por concepto del Derecho de No Residente.
Rodrigo de la Peña, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, advirtió que Quintana Roo concentra más de la mitad del turismo nacional, pero enfrenta una competencia cada vez más complicada frente a República Dominicana y Jamaica, destinos que no cobran un derecho similar. Incluso hoteles de ultra lujo, como Nizuc y Kempinski, estarían operando con ocupaciones cercanas a 20%.
Fuera de los hoteles, el efecto también es visible. Julio Villarreal, representante de la Canirac, afirmó que la informalidad aumentó 50%, mientras la menor derrama afecta a restaurantes, comercios y empleos. Para el dirigente, el escenario constituye una “hecatombe”.
Una crisis que dejó de ser coyuntural
Los datos respaldan la advertencia expresada por los hoteleros durante su conferencia del 6 de octubre: la caída no responde únicamente a una mala temporada, sino a una crisis que lleva al menos dos años.
El aeropuerto sigue siendo la principal puerta de entrada al Caribe Mexicano, pero sus cifras ya no reflejan el crecimiento de la infraestructura turística estatal. La paradoja es evidente: hay más habitaciones, nuevas conexiones terrestres y otro aeropuerto, pero el flujo de pasajeros en Cancún apenas supera el registrado antes de la pandemia.

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