sábado, 26 de septiembre de 2026

Veracruz, ante el desafío de un clima cada vez más extremo

Especialista advierte que las lluvias se concentran en periodos más cortos, elevando la posibilidad de inundaciones y deslizamientos
Veracruz, a 26 de septiembre de 2026.- Comprender el comportamiento de la atmósfera dejó de ser únicamente una tarea científica para convertirse en una herramienta de prevención. En un estado expuesto a huracanes, lluvias intensas, frentes fríos y deslizamientos, la meteorología y la climatología adquieren un papel fundamental para planificar territorios capaces de responder ante escenarios cada vez más complejos.

Así lo expuso Raymundo Contreras Hernández, egresado de la Licenciatura en Ciencias Atmosféricas e integrante de la Secretaría de Protección Civil del Estado, durante la ponencia “Meteorología y climatología para construir territorios resilientes”, presentada en el foro “Territorios resilientes. Acción ambiental, ecología y uso de datos climáticos”.

Contreras Hernández explicó que ambas disciplinas permiten observar el comportamiento de la atmósfera desde perspectivas distintas pero complementarias. Mientras la meteorología analiza las condiciones atmosféricas en el corto plazo, la climatología estudia los patrones que se desarrollan durante periodos prolongados.

La diferencia es fundamental para la prevención: conocer qué puede ocurrir en las próximas horas permite responder ante una emergencia, mientras que identificar cómo están cambiando los patrones climáticos ayuda a tomar decisiones sobre infraestructura, asentamientos humanos y uso del territorio.

Tres meses bajo una combinación de amenazas

El especialista señaló que septiembre, octubre y noviembre constituyen un periodo particularmente complejo para Veracruz debido a la coincidencia de dos temporadas.

Por un lado, continúa la actividad relacionada con los ciclones tropicales; por otro, comienza la presencia de frentes fríos y eventos de norte. La interacción de estos fenómenos puede favorecer precipitaciones intensas en diferentes regiones del estado.

En un territorio con montañas, cuencas, zonas costeras y comunidades asentadas en áreas susceptibles a inundaciones o movimientos de ladera, la acumulación de lluvia en periodos determinados puede convertirse rápidamente en un factor de riesgo.

La advertencia, por ello, no se limita a observar la llegada de un ciclón o de un frente frío de manera aislada. El desafío consiste en comprender cómo diferentes fenómenos pueden coincidir y modificar las condiciones atmosféricas y territoriales.

El cambio climático modifica el escenario

Durante su participación, Contreras Hernández también señaló que el cambio climático está modificando la intensidad y frecuencia de algunos eventos extremos.

Como referencia mencionó el domo de calor registrado en 2024, cuando Xalapa acumuló 40 días consecutivos con temperaturas superiores al promedio histórico. También recordó las lluvias extraordinarias registradas en 2025, como ejemplos de episodios que muestran la necesidad de analizar los fenómenos extremos desde una perspectiva de largo plazo.

El punto central de su exposición fue que los antecedentes climáticos ya no pueden observarse únicamente como registros del pasado. También constituyen información para anticipar escenarios y mejorar la preparación de las comunidades.

Más lluvia en menos tiempo, mayor presión sobre el territorio

Uno de los cambios señalados por el especialista es la manera en que se presentan actualmente algunas precipitaciones: lluvias más intensas y concentradas en periodos más cortos.

Esta característica incrementa la posibilidad de que los sistemas de drenaje y los cauces naturales reciban grandes volúmenes de agua en poco tiempo, elevando con ello el riesgo de inundaciones.

En las regiones montañosas, el problema puede extenderse a los deslizamientos de tierra, particularmente cuando los suelos acumulan humedad y coinciden con precipitaciones intensas.

La lectura de estos fenómenos plantea una reflexión que rebasa el pronóstico meteorológico: construir territorios resilientes implica utilizar la información climática antes de que ocurra la emergencia y no solamente después, cuando los daños ya están presentes.

Datos para construir territorios resilientes

El foro permitió colocar sobre la mesa la importancia de vincular el conocimiento científico con las decisiones relacionadas con el territorio. En el caso de Veracruz, donde convergen amenazas hidrometeorológicas de distinta naturaleza, disponer de información y comprender sus patrones representa una herramienta para fortalecer la prevención.

La meteorología permite mirar las próximas horas y días; la climatología ayuda a observar tendencias de largo alcance. Entre ambas se abre una posibilidad: pasar de una cultura centrada en reaccionar ante los desastres a otra que incorpore el riesgo en la planeación cotidiana.

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