Veracruz abrirá sus calles a la memoria y al agua a través de la fotografía
El encuentro reunirá a fotógrafos, editores y artistas visuales de México y América Latina, mientras diez proyectos podrán convertirse en una exposición colectiva de gran formato en las calles del puerto
Veracruz, a 5 de agosto de 2026.- Durante cinco días, Veracruz se convertirá en una gran galería pública. Del 4 al 8 de noviembre de 2026, el puerto será sede de la sexta edición del Festival Internacional de Fotografía Periodística y Documental Mirar Distinto, encuentro que este año pondrá la mirada sobre un elemento tan cotidiano como determinante: el agua.
Bajo el eje “Memoria y Agua”, el festival buscará utilizar la fotografía como una herramienta para reflexionar sobre el territorio, el medio ambiente, el cambio climático y la memoria colectiva de América Latina.
La propuesta pretende sacar la fotografía de los espacios especializados para acercarla a la ciudadanía y convertir las calles veracruzanas en escenarios de encuentro, diálogo y contemplación.
De Xalapa al escenario internacional
Mirar Distinto nació en Xalapa en 2014 y, a lo largo de cinco ediciones, ha construido una comunidad alrededor de la fotografía documental y periodística.
De acuerdo con sus organizadores, el festival ha reunido a más de cinco mil participantes de 22 países, además de desarrollar más de 20 exposiciones, 25 talleres y 40 conferencias.
Para esta sexta edición, el comité integrado por Alejandra Nava, Alí Marín, Félix Márquez y Koral Carballo plantea ampliar esa conversación y colocar a Veracruz como punto de encuentro para distintas miradas sobre la realidad latinoamericana.
El agua será el hilo conductor, pero no necesariamente desde una sola perspectiva: podrá ser observada como paisaje, frontera, recurso, ausencia, archivo, resistencia, fuerza espiritual o territorio compartido.
Una mirada que llega desde la identidad
Entre las primeras figuras anunciadas se encuentra Citlali Fabián, fotógrafa yalalteca reconocida como Fotógrafa del Año en los Sony World Photography Awards 2026 por su serie “Bilha, historias de mis hermanas”.
Su trabajo, relacionado con identidad, migración y vínculos comunitarios, se incorpora al espíritu de un festival que busca que la fotografía no sólo registre acontecimientos, sino que también permita entender las historias que existen detrás de ellos.
La presencia de creadoras y especialistas con distintas procedencias refuerza el carácter latinoamericano de Mirar Distinto y abre la posibilidad de observar problemas comunes desde perspectivas diversas.
Portafolios, formación y oportunidades
El programa también contempla espacios dirigidos directamente a quienes producen fotografía.
Una de las convocatorias vigentes corresponde al Programa de Revisión de Portafolios, dirigido a fotógrafos y artistas visuales de México y América Latina. Serán seleccionados 20 portafolios para revisión el 7 de noviembre, en Veracruz.
Las propuestas deberán incluir entre 15 y 20 fotografías correspondientes a uno o dos proyectos, además de una descripción y una breve biografía.
Cada participante seleccionado tendrá cinco revisiones individuales y podrá optar al Premio Leica Latinoamérica, que contempla el préstamo durante tres meses de una cámara Leica de la serie Q para desarrollar un proyecto fotográfico.
El festival contempla además cuatro becas: dos destinadas a participantes de Veracruz, una para personas del resto de México y otra para participantes de América Latina.
El agua como territorio y memoria
La segunda convocatoria lleva directamente el nombre de la edición: “Latinoamericana de Fotografía: Memoria y Agua”.
El llamado está dirigido a artistas visuales, fotógrafos, fotoperiodistas y creadores de imagen mayores de 18 años, nacidos o residentes en América Latina.
Hasta 10 propuestas serán seleccionadas para integrar una exposición colectiva de gran formato que será instalada en las calles de Veracruz.
Los proyectos podrán abordar las distintas dimensiones del agua y su relación con las transformaciones sociales, ambientales y culturales.
La mirada, por tanto, no se limitará a ríos, mares o paisajes. El agua podrá convertirse en una metáfora de la memoria, una frontera, una ausencia, una fuente de conflicto o un elemento espiritual.
Una galería que no necesita paredes
Uno de los rasgos más significativos de Mirar Distinto 2026 será precisamente llevar las imágenes fuera de los recintos convencionales.
La intención de convertir las calles del puerto en una galería pública modifica también la relación entre fotógrafo y espectador. La imagen deja de estar reservada para quien visita una sala de exposiciones y aparece en el espacio cotidiano de quienes habitan o recorren Veracruz.
En ese sentido, el festival plantea a la fotografía como un puente entre la creación artística y las historias comunitarias: imágenes que no sólo buscan ser contempladas, sino provocar preguntas sobre aquello que permanece, aquello que cambia y aquello que podría desaparecer.
Veracruz, punto de encuentro
Con especialistas vinculados a medios y espacios culturales de México y el extranjero, el festival también apuesta por la profesionalización.
Entre los participantes anunciados se encuentran Gray Beltrán, editor multimedia de The New York Times; Gladys Serrano, editora de fotografía y video de El País México; Gael Almeida, directora de National Geographic Society Latinoamérica; Daniel Brena, director del Centro de las Artes de San Agustín (CaSa), y Santiago Escobar Jaramillo, editor de RAYA Editorial.
La presencia de estos perfiles convierte al encuentro en algo más que una agenda de exposiciones: es también un espacio para revisar trabajos, intercambiar experiencias y abrir nuevas rutas profesionales para quienes trabajan con la imagen.
La fotografía como memoria viva
Mirar Distinto llega a su sexta edición con una propuesta que encuentra en el agua un tema universal, pero profundamente local.
En Veracruz, un territorio marcado por su relación histórica con el mar y otros cuerpos de agua, hablar de memoria y territorio adquiere una dimensión particular.
La apuesta del festival será entonces mirar aquello que suele darse por sentado: el paisaje, las comunidades, las transformaciones ambientales y las historias que permanecen en los territorios.
Durante noviembre, las cámaras no sólo apuntarán hacia Veracruz. Veracruz será también el lugar desde donde distintas miradas latinoamericanas intentarán contar qué recordamos, qué estamos perdiendo y qué significa habitar un territorio atravesado por el agua.




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