sábado, 19 de septiembre de 2026

Sheinbaum encabeza homenaje a víctimas de los sismos de 1985 y 2017

El acto reunió a integrantes del gabinete federal, mandos de las Fuerzas Armadas, autoridades capitalinas, Protección Civil y la Cruz Roja Mexicana.
México, a 19 de septiembre de 2026.- A las 7:19 horas de este sábado 19 de septiembre, la Plaza de la Constitución volvió a convertirse en un espacio de memoria, la presidenta de México y comandante suprema de las Fuerzas Armadas, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó el izamiento de la Bandera Nacional a media asta en homenaje a las víctimas de los sismos ocurridos en 1985 y 2017.

La ceremonia, realizada en el Zócalo capitalino, recuperó uno de los momentos más solemnes de esta fecha para el país: detener por unos instantes la actividad cotidiana para recordar a quienes perdieron la vida y reconocer la huella que dejaron aquellas tragedias en la memoria colectiva.

El acto había sido anunciado previamente por el Gobierno de México como parte de las actividades conmemorativas del 19 de septiembre, fecha que también está vinculada con las acciones nacionales de Protección Civil.

Autoridades acompañan el homenaje

A la ceremonia acudieron integrantes del gabinete y representantes de las instituciones responsables de la seguridad, protección civil y atención a emergencias.

La presidenta estuvo acompañada por el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional; el almirante Raimundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina; la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; el comandante de la Guardia Nacional, general Guillermo Briceño Lobera; la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, y el presidente nacional de la Cruz Roja Mexicana, Eduardo Taeger Delux, entre otros funcionarios.

Juntos se dirigieron hacia el asta monumental para participar en los honores correspondientes.

La memoria que permanece

El 19 de septiembre tiene para México un significado particular. En 1985, un terremoto de magnitud 8.1, con epicentro frente a las costas de Michoacán, provocó una de las mayores tragedias de la historia contemporánea del país. Tres décadas después, el 19 de septiembre de 2017, otro sismo, de magnitud 7.1, volvió a causar graves afectaciones y pérdidas humanas en distintas entidades.

Dos acontecimientos separados por 32 años quedaron unidos por una misma fecha y por la experiencia de miles de familias que enfrentaron pérdidas, destrucción y procesos de reconstrucción.

Por ello, el izamiento de la Bandera a media asta no constituye únicamente un acto protocolario. Es también una pausa para reconocer la dimensión humana de aquellas tragedias y mantener presente una enseñanza que permanece vigente: frente a los fenómenos naturales, la prevención y la solidaridad pueden marcar una diferencia.

Del recuerdo a la prevención

La conmemoración de este año ocurre además en el marco del Segundo Simulacro Nacional 2026, programado para este mismo sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas.

El ejercicio contempla cinco hipótesis sísmicas para distintas regiones del país y busca fortalecer la preparación de la población, la coordinación entre autoridades y la capacidad de respuesta ante una emergencia. Para la región centro se planteó un escenario de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla.

Así, el recuerdo de las víctimas se enlaza con una tarea que continúa: aprender de la experiencia y convertir la memoria en preparación.

En el silencio de la mañana, frente a la bandera que descendió a media asta, el país volvió a mirar hacia atrás para recordar, pero también hacia adelante para insistir en una cultura de prevención que permita proteger vidas.

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