En la Ciudad de México se recreará un sismo de magnitud 7.7 con epicentro a 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán, Puebla.
México, a 19 de septiembre de 2026.- Este sábado 19 de septiembre, a las 12:00 horas, se llevará a cabo el Segundo Simulacro Nacional 2026, ejercicio preventivo que busca poner a prueba la capacidad de reacción de la población y de las instituciones ante una emergencia sísmica.
La jornada contempla la activación de la alerta sísmica mediante más de 28 mil altavoces, además del envío de mensajes a teléfonos celulares que cuenten con la configuración necesaria para recibir este tipo de alertas.
Durante unos minutos, calles, escuelas, oficinas, comercios y hogares deberán transformar la rutina en un ejercicio de prevención, siguiendo los protocolos establecidos para una eventual emergencia.
Un sismo hipotético de magnitud 7.7
En la Ciudad de México, el escenario planteado para el simulacro será el de un terremoto de magnitud 7.7, cuyo epicentro hipotético se ubicará a 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán, Puebla.
La elección del escenario permitirá poner a prueba los mecanismos de coordinación y respuesta ante un movimiento telúrico de considerable intensidad.
El ejercicio no representa un evento sísmico real, sino una hipótesis diseñada para que autoridades y ciudadanía practiquen las acciones que deberían realizar ante una situación de emergencia.
Rescate y maniobras en distintos puntos
Como parte de las actividades programadas en la capital, las autoridades de Protección Civil desplegarán maniobras de rescate y ejercicios de atención a emergencias.
Entre los puntos contemplados se encuentran el Monumento a la Revolución y el Deportivo Xochimilco, donde se desarrollarán acciones destinadas a evaluar la capacidad operativa de los cuerpos de emergencia.
La participación de equipos especializados busca poner a prueba no solamente la reacción inmediata, sino también la coordinación entre las distintas instituciones que intervienen después de un desastre.
La prevención comienza antes del movimiento
Un simulacro puede parecer, desde fuera, apenas unos minutos de alarma, evacuación y concentración. Sin embargo, su verdadera utilidad aparece cuando permite descubrir qué funciona y qué necesita corregirse.
Saber dónde están las salidas, identificar zonas de menor riesgo, mantener libres las rutas de evacuación y conocer los protocolos básicos puede hacer una diferencia cuando una emergencia ocurre realmente.
Por ello, el Segundo Simulacro Nacional representa también una oportunidad para que cada familia revise sus propias medidas de seguridad y determine qué tan preparada está para responder ante un sismo.
La prevención no elimina el riesgo sísmico, pero permite reducir la improvisación y fortalecer la capacidad de respuesta de la sociedad.
Un ejercicio que involucra a todos
La jornada busca que autoridades y población participen de manera coordinada. La alerta será el punto de partida para activar los protocolos y recordar que la seguridad ante un desastre no depende únicamente de los cuerpos de emergencia.
En cada hogar, escuela, oficina o espacio público, el simulacro permitirá poner en práctica decisiones sencillas que pueden resultar fundamentales en una emergencia real.
El sonido de la alerta será, durante este sábado, una invitación a detenerse y recordar que la prevención se construye antes de que ocurra el desastre.

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