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Misantla saca la basura antes de que se convierta en criadero de dengue

Más de 70 toneladas de residuos han sido retiradas durante las acciones preventivas; entre los desechos destacan más de 2 mil llantas
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 13 de septiembre de 2026.– Lo que para muchos podría parecer simplemente basura acumulada, en temporada de lluvias puede convertirse en un problema de salud pública. En Misantla, más de 70 toneladas de residuos han sido retiradas como parte de las acciones preventivas contra el dengue, en una jornada que ha permitido sacar de patios, viviendas y distintos puntos del municipio miles de objetos capaces de almacenar agua.

La cantidad incluye llantas, cacharros, botellas de vidrio, plásticos y otros materiales que, abandonados a la intemperie, pueden ofrecer al mosquito transmisor del dengue las condiciones necesarias para reproducirse.

Miguel Luna López, encargado de Salud del Ayuntamiento, informó que hasta el pasado jueves se habían recolectado más de 2 mil llantas, además de una considerable cantidad de objetos en desuso.

Setenta toneladas que cuentan una historia

Las cifras hablan de una tarea de limpieza, pero también muestran una realidad que suele permanecer escondida detrás de las puertas de las viviendas.

Son objetos que dejaron de utilizarse, pero que permanecieron en patios, solares, rincones y espacios abiertos. Con las lluvias, una llanta, una botella o cualquier recipiente puede acumular agua y convertirse en un potencial criadero.

Por eso, las más de 70 toneladas retiradas representan algo más que residuos que dejaron de ocupar espacio: son cientos de oportunidades menos para que el mosquito encuentre un lugar donde reproducirse.

La dimensión de la jornada también revela que la prevención no siempre comienza con grandes acciones. Muchas veces empieza con algo tan sencillo como sacar un recipiente viejo, voltear una cubeta o deshacerse de una llanta abandonada.

La recolección todavía no termina

Aunque la cantidad de desechos retirados ya es considerable, las labores continúan.

Luna López explicó que habitantes de distintos sectores siguen solicitando el apoyo de las autoridades para retirar objetos acumulados en sus viviendas y alrededores.

Esto ha convertido la jornada en una acción dinámica, que responde a las necesidades que van surgiendo en las colonias y comunidades.

La continuidad resulta especialmente importante durante la temporada de lluvias, cuando cualquier objeto capaz de retener agua puede convertirse en un punto de riesgo.

No esperar al primer caso

Uno de los principales llamados de Salud municipal es evitar que la población baje la guardia.

Que en una colonia no se hayan registrado casos de dengue no significa que el peligro haya desaparecido. El mosquito no necesita esperar a que exista un enfermo para reproducirse; necesita, entre otras condiciones, sitios donde pueda depositar sus huevecillos.

Por ello, la recomendación es mantener patios y solares limpios, eliminar recipientes que puedan acumular agua y sacar de las viviendas todos aquellos objetos que ya no tengan utilidad.

La prevención, en este sentido, debe adelantarse a la enfermedad.

Las llantas: un riesgo que permanece

Dentro de los residuos recolectados, las más de 2 mil llantas constituyen uno de los elementos que mayor atención requieren.

Por su forma, una llanta puede retener agua durante varios días después de una lluvia. Si permanece abandonada y expuesta, puede convertirse en un espacio favorable para la reproducción del mosquito.

De ahí que su retiro tenga una importancia que rebasa la imagen de limpieza urbana. Cada neumático que sale de un patio o de un terreno representa un potencial criadero menos.

Las autoridades municipales mantienen estas labores de recolección y posteriormente deberán garantizar el manejo y disposición adecuados de estos residuos.

Una batalla que también se libra en casa

El combate contra el dengue no ocurre únicamente cuando una brigada recorre las calles.

También se libra detrás de las viviendas, en los patios, en los solares y en esos rincones donde suelen permanecer objetos que durante meses o años nadie utiliza.

La responsabilidad es compartida. El Ayuntamiento puede retirar toneladas de residuos, pero la prevención pierde fuerza si después vuelven a acumularse recipientes y cacharros capaces de almacenar agua.

Por ello, la invitación de Salud municipal es mantener la guardia arriba, exista o no dengue en el sector donde se vive.

Prevenir antes de que llegue la enfermedad

La imagen que dejan estas jornadas resulta contundente: más de 70 toneladas de residuos que dejaron de representar un posible riesgo ambiental y sanitario.

Pero también dejan una enseñanza. La lucha contra el dengue no debería comenzar cuando aparecen los primeros casos, sino mucho antes, cuando todavía es posible impedir que el mosquito encuentre las condiciones para reproducirse.

En Misantla, retirar una llanta, limpiar un patio o eliminar un recipiente con agua puede parecer una acción pequeña. Sin embargo, multiplicada por miles de familias, puede convertirse en una de las herramientas más importantes para mantener a raya al dengue.

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