Desde la Pérgola Municipal pidió justicia para las vÃctimas de la delincuencia y llamó a construir un Uruapan libre y en paz
Michoacán, a 16 de septiembre de 2026.- La tradicional ceremonia del Grito de Independencia tuvo un significado particular este año en Uruapan. La presidenta municipal, Grecia Itzel Quiroz GarcÃa, encabezó por primera vez el acto y convirtió parte de su arenga en un llamado público de justicia por su esposo, el exalcalde Carlos Alberto Manzo RodrÃguez, y por las vÃctimas de la delincuencia.
Desde la Pérgola Municipal, ante las familias que acudieron a la celebración, la alcaldesa recordó al fundador del llamado Movimiento Independiente del Sombrero y vinculó la conmemoración patria con una demanda de paz y seguridad para el municipio y Michoacán.
La escena tuvo como uno de sus elementos centrales una fotografÃa de Carlos Manzo, colocada en el espacio donde se desarrolló la ceremonia, haciendo visible una ausencia que continúa formando parte de la memoria polÃtica y social de Uruapan.
Un Grito distinto
Antes de pronunciar las arengas tradicionales dedicadas a los protagonistas de la Independencia, Quiroz GarcÃa recordó que un año atrás Carlos Manzo no encabezó el Grito en Uruapan, en un contexto de amenazas y condiciones de inseguridad.
“Esta noche hago un grito de justicia, por Carlos, por todas las vÃctimas de la delincuencia, por un Uruapan libre y soberano”, expresó la presidenta municipal durante su intervención.
La frase modificó por unos momentos el tono habitual de la ceremonia. La celebración nacional dio paso también a una expresión de duelo y exigencia de justicia, en una ciudad donde la violencia ha dejado una huella profunda en la vida pública.
Posteriormente, la alcaldesa realizó las arengas correspondientes a los héroes de la Independencia y añadió referencias a los mártires de Uruapan, la libertad y la paz en Michoacán. La ceremonia concluyó con los tradicionales “¡Viva México!” respondidos por los asistentes.
La plaza como espacio de memoria
El Grito recuperó asà su carácter de ceremonia cÃvica, pero también se convirtió en un espacio para expresar una preocupación vigente: la seguridad y el reclamo de justicia.
La presencia de la imagen de Carlos Manzo junto a la ceremonia permitió que el acto patrio adquiriera una dimensión Ãntima y colectiva. Para la alcaldesa, recordar a su esposo no quedó separado de su mensaje polÃtico y ciudadano; ambos elementos se encontraron frente a una comunidad que volvió a reunirse para conmemorar la Independencia.
El acto también representó el regreso de la ceremonia a Uruapan después de que el festejo del año anterior no se realizara en las mismas condiciones, tras la muerte de un elemento de la PolicÃa Municipal.
Entre el duelo y la esperanza
La noche del 15 de septiembre dejó una imagen distinta de las celebraciones patrias en Uruapan. Junto con los sÃmbolos nacionales y los nombres de los héroes de la Independencia, aparecieron la memoria de una figura polÃtica local y el reclamo por las vÃctimas de la violencia.
La ceremonia recordó que las fiestas patrias también pueden convertirse en espacios donde una comunidad expresa sus preocupaciones presentes. En esta ocasión, la voz de la alcaldesa llevó al centro de la celebración un mensaje de justicia, libertad y paz, mientras la memoria de Carlos Manzo permaneció como parte visible de la noche.

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