Del discurso al campo: productores piden que los programas agropecuarios se conviertan en apoyos reales
Capacitación, comercialización y acompañamiento institucional aparecen como los principales pendientes para fortalecer la actividad productiva
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 6 de septiembre de 2026.- Productores y representantes ejidales de la región participaron este viernes en una reunión informativa convocada por la Procuraduría Agraria, encuentro en el que distintas instituciones presentaron programas y servicios destinados a las actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras.
La reunión buscó acercar información a quienes representan directamente a los ejidatarios y productores, con la intención de que los contenidos expuestos no permanezcan únicamente en el ámbito institucional, sino que sean difundidos posteriormente en las comunidades.
Sin embargo, entre los participantes quedó también una reflexión de fondo: para un campo que enfrenta dificultades de producción y comercialización, conocer los programas disponibles es apenas el primer paso. El reto mayor consiste en lograr que esos esquemas se traduzcan en apoyos accesibles, capacitación efectiva y mejores condiciones para quienes viven de producir.
Una reunión programada con anticipación
De acuerdo con José Eduardo Hernández y Aguilera, participante en el encuentro en representación de un ejidatario de Los Ídolos, la reunión había sido programada desde hacía aproximadamente tres meses.
En el encuentro participó Héctor Chaleta Molina, subdelegado de Planeación y Desarrollo de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), quien tomó parte en la presentación de los programas y alternativas disponibles para el sector.
La dinámica permitió que los representantes ejidales conocieran información relacionada con distintas instituciones y esquemas de atención, con el propósito de que posteriormente puedan transmitirla a los productores de sus respectivas comunidades.
Un abanico de programas para el sector rural
Durante la jornada fueron abordados programas y servicios relacionados con organismos como SENASICA, Leche para el Bienestar, Alimentación para el Bienestar, INIFAP y CONAPESCA, además de otros mecanismos vinculados con productores agrícolas y pescadores.
El objetivo fue explicar cuáles son los servicios disponibles y qué programas se encuentran vigentes o próximos a actualizarse, de manera que los representantes rurales tengan mayores elementos para orientar a sus compañeros.
La entrega de material correspondiente a la presentación permitirá, además, que la información pueda circular posteriormente entre los representantes ejidales y llegar a un número mayor de productores.
En términos prácticos, la estrategia plantea convertir a los representantes comunitarios en un puente entre las instituciones y el campo, aunque su efectividad dependerá de que la información sea clara, accesible y acompañada de mecanismos reales para acceder a los beneficios.
Capacitación que busca llegar directamente a los ejidos
Uno de los planteamientos que surgieron durante el encuentro fue fortalecer la coordinación con el Instituto Politécnico Nacional, con sede en Papantla, para llevar capacitación directamente a las comunidades ejidales.
La propuesta contempla trabajar en temas relacionados con la producción de maíz, frijol y ganadería, entre otras actividades del sector primario, mediante la participación de especialistas que puedan acudir a las reuniones de los ejidos.
La idea resulta especialmente relevante para comunidades donde los productores enfrentan dificultades para acceder de manera constante a asistencia técnica. Llevar el conocimiento hasta los lugares donde se produce podría representar una diferencia entre recibir información general y contar con herramientas concretas para mejorar los procesos productivos.
El problema que no se resuelve sólo con producir
Uno de los asuntos que mayor preocupación genera entre los productores es la comercialización, particularmente en el sector citrícola.
La producción puede incrementarse, pero si los precios obtenidos por los campesinos no permiten recuperar costos y obtener una ganancia razonable, la actividad termina perdiendo rentabilidad. En ese sentido, el problema del campo no se limita a producir más, sino a encontrar condiciones que permitan vender mejor.
Esta situación coloca la comercialización como uno de los grandes pendientes de las políticas dirigidas al sector rural. Para los productores, el acompañamiento institucional tendría que abarcar no sólo la etapa de producción, sino también la capacitación, organización y búsqueda de mejores alternativas para colocar sus cosechas.
También los pescadores buscan alternativas
La reunión incluyó igualmente información relacionada con las actividades pesqueras de la región costera, con alternativas de apoyo dirigidas a quienes dependen de este sector.
La inclusión de los pescadores dentro de la jornada refleja la diversidad productiva de la zona y la necesidad de que las políticas públicas consideren las características particulares de cada actividad.
Agricultores, ganaderos y pescadores enfrentan problemas distintos, pero comparten una necesidad: contar con instituciones que no sólo informen sobre los programas, sino que acompañen los procesos hasta su aplicación.
El verdadero reto: que la información llegue a resultados
Para Hernández y Aguilera, este tipo de reuniones son necesarias, pero su importancia estará determinada por lo que ocurra después.
La información, señaló, debe convertirse en acciones concretas y en un mayor acceso de los campesinos a los programas disponibles. Desde esa perspectiva, la reunión puede considerarse un punto de partida, pero no un resultado por sí mismo.
El planteamiento cobra relevancia en un sector que continúa siendo fundamental para la producción de alimentos. La búsqueda de la soberanía alimentaria requiere, además de productores dispuestos a trabajar, instituciones capaces de ofrecer acompañamiento, capacitación y condiciones que hagan viable permanecer en el campo.
Una agenda pendiente para el campo regional
El encuentro dejó sobre la mesa una conclusión que rebasa la jornada informativa: el campo necesita pasar de la ventanilla y la presentación de programas a una política de acompañamiento permanente.
La difusión de los esquemas gubernamentales permitirá que más productores conozcan sus opciones, pero el siguiente paso será comprobar cuántos pueden acceder efectivamente a esos beneficios, qué capacitación reciben y si las acciones institucionales consiguen incidir en problemas estructurales como los bajos precios de comercialización.
En ese sentido, la reunión representa una oportunidad para estrechar la relación entre autoridades y comunidades rurales, pero también establece una expectativa. Los representantes ejidales ahora tienen información que deberán llevar a sus comunidades; las instituciones, por su parte, enfrentan el desafío de demostrar que esa información puede convertirse en apoyo, conocimiento y mejores condiciones para producir y comercializar.
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