La regidora Perla Tzitlalic Rueda llama a las familias a revisar patios, azoteas y jardines antes de que aparezcan casos
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 16 de agosto de 2026.- Con el cierre de las actividades de la Feria Patronal de Misantla, el Ayuntamiento retomará una de las tareas que, aunque menos visibles que una celebración multitudinaria, tiene un impacto directo en la salud de las familias: la prevención del dengue.
La regidora primera, Perla Tzitlalic Rueda Martínez, informó que hacia finales de agosto se tiene prevista la segunda campaña de descacharrización, con la intención de mantener bajo control los espacios que pudieran convertirse en criaderos del mosquito transmisor.
La funcionaria dejó claro que la estrategia busca adelantarse a la enfermedad. La idea, explicó, no es esperar a que aparezcan los primeros casos para comenzar a actuar, sino eliminar desde ahora las condiciones que favorecen la reproducción del mosquito.
El patio también es territorio de prevención
La campaña pondrá nuevamente sobre la mesa una tarea que comienza dentro de cada vivienda.
Cubetas, botellas, llantas, macetas, recipientes y otros objetos aparentemente inofensivos pueden convertirse en depósitos de agua cuando permanecen a la intemperie. Bajo las condiciones adecuadas, esos pequeños acumulamientos pueden favorecer la reproducción del mosquito.
Por ello, la recomendación para las familias es sencilla: retirar los cacharros, voltear los recipientes, mantenerlos tapados y evitar cualquier acumulación innecesaria de agua.
La prevención, en este caso, no requiere esperar una brigada. Una revisión de unos cuantos minutos en el patio, jardín o azotea puede eliminar posibles criaderos antes de que se conviertan en un problema sanitario.
Una campaña que busca evitar la reacción tardía
Rueda Martínez señaló que, hasta el momento, no se han reportado casos de dengue en Misantla, una situación que permite mantener una estrategia preventiva.
Precisamente ahí se encuentra el principal objetivo de la segunda jornada: actuar antes de que exista una proliferación del mosquito y evitar que el municipio tenga que responder posteriormente ante un incremento de casos.
La lógica de la campaña es clara: resulta más efectivo eliminar los sitios donde el mosquito puede reproducirse que esperar a que la enfermedad avance para comenzar a reaccionar.
En ese sentido, la descacharrización se convierte en una herramienta de salud pública que depende tanto de la organización municipal como de los hábitos cotidianos de la población.
No todo depende de la fumigación
La funcionaria también llamó a no considerar la fumigación como la única respuesta frente al dengue.
Las acciones de fumigación pueden formar parte de una estrategia sanitaria cuando las autoridades correspondientes lo determinen, pero la eliminación de criaderos representa una tarea permanente que puede comenzar en cada hogar.
Esperar a que llegue una brigada para limpiar un patio significaría perder una oportunidad de prevención. Por el contrario, si las familias comienzan desde ahora a identificar y separar objetos que ya no utilizan, las jornadas municipales podrán tener un mayor impacto cuando recorran las colonias.
Después de la fiesta, una tarea colectiva
La Feria Patronal concentró durante los últimos días buena parte de la actividad de Misantla. Ahora, con el cierre de los festejos, la administración municipal enfoca nuevamente parte de su agenda en acciones comunitarias relacionadas con la salud.
La segunda campaña de descacharrización prevista para finales de agosto pretende convertirse en una continuación de las labores preventivas y, al mismo tiempo, en un llamado a fortalecer una cultura que no debería depender de una fecha específica.
El mensaje de la regidora apunta a que cada familia asuma su parte: revisar, limpiar y eliminar aquello que pueda acumular agua.
La prevención comienza antes del primer caso
El combate al dengue tiene una característica particular: muchas de las acciones más importantes ocurren antes de que exista una persona enferma.
Por ello, mantener patios y espacios exteriores libres de recipientes que acumulen agua puede convertirse en una barrera colectiva. Una vivienda limpia representa una medida individual; cientos de hogares adoptando el mismo hábito pueden convertirse en una estrategia municipal.
Con esa visión, Misantla se prepara para una nueva jornada de descacharrización. La invitación es a no esperar los síntomas, los casos ni una fumigación para comenzar a actuar.
La prevención, en última instancia, empieza mucho antes de que aparezca el primer enfermo.
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