domingo, 9 de agosto de 2026

Sheinbaum llama a convertir la reforestación en una tarea permanente de todos

Propone que el segundo domingo de agosto sea declarado cada año como Jornada Nacional de Reforestación y plantea cambiar el nombre de “Paso de Cortés” por “Paso de los Pueblos Indígenas
Puebla, a 9 de agosto de 2026.- Desde las faldas del volcán y en territorio de la comunidad de Santiago Xalitzintla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó este domingo una jornada nacional de reforestación y llamó a convertir el cuidado de los bosques, los territorios y los recursos naturales en una responsabilidad compartida.

Ante habitantes de la comunidad, autoridades estatales y representantes de las Fuerzas Armadas, la mandataria destacó la participación de cientos de miles de sembradores y sembradoras, así como de ciudadanos de distintas regiones del país, en una iniciativa que busca recuperar áreas forestales y fortalecer la conservación ambiental.

Reforestar para conservar el territorio

Durante su mensaje, Sheinbaum recordó el programa Sembrando Vida, impulsado hace ocho años durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, y señaló que actualmente participan más de 400 mil sembradores y sembradoras en distintas regiones del país.

De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, en estos años se han reforestado más de mil 500 millones de árboles, entre especies frutales y maderables, al tiempo que las comunidades han mantenido actividades productivas como el cultivo de maíz, fruta y cacao.

La mandataria sostuvo que el programa no solamente busca plantar árboles, sino generar condiciones para que las comunidades puedan obtener sustento mientras conservan sus territorios.

Pueblos indígenas, guardianes de la naturaleza

Uno de los ejes centrales del discurso presidencial fue el reconocimiento al papel de los pueblos indígenas en la conservación de los ecosistemas.

Sheinbaum citó al científico y especialista en ecología Víctor Manuel Toledo para destacar que algunas de las zonas mejor conservadas del territorio mexicano se encuentran precisamente en comunidades y territorios de pueblos indígenas.

Desde esa perspectiva, planteó que la protección ambiental y el bienestar de las comunidades deben caminar juntos, pues conservar los bosques también significa proteger las fuentes de sustento y los recursos naturales de quienes habitan esos territorios.

La jornada, realizada precisamente en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, adquirió así un significado doble: sembrar árboles y reconocer la relación histórica de las comunidades originarias con la naturaleza.

Fuerzas Armadas se suman a la jornada

La presidenta también reconoció la participación del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, instituciones que, señaló, han colaborado en acciones de reforestación y en la instalación de viveros destinados a producir árboles para estas tareas.

En el acto estuvieron presentes el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, y el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, además de elementos de las Fuerzas Armadas.

Sheinbaum destacó que la participación institucional se suma al trabajo de los sembradores, gobiernos estatales y ciudadanía, bajo la premisa de que la conservación ambiental no corresponde exclusivamente a las comunidades rurales.

Busca institucionalizar la reforestación

Durante su intervención, la presidenta propuso que el segundo domingo de agosto sea decretado como Jornada Nacional de Reforestación cada año.

La intención, explicó, es que la actividad se convierta en una convocatoria nacional permanente que abarque desde el norte hasta el sur y desde el este hasta el oeste del país, incluyendo ecosistemas tan distintos como los desiertos y las selvas.

Con ello, la reforestación dejaría de ser solamente una actividad asociada a determinadas temporadas o programas y se convertiría en una jornada nacional con participación de gobiernos y sociedad.

“Paso de los Pueblos Indígenas”

Otro de los momentos destacados de la jornada ocurrió cuando Sheinbaum se refirió al sitio conocido como Paso de Cortés, ubicado en la zona donde se desarrolló el acto.

La presidenta recordó que este lugar recibió ese nombre en referencia al paso de Hernán Cortés rumbo a Tenochtitlan, pero planteó que, en el contexto del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, debería reconocerse una historia mucho más antigua.

“Dejemos de llamar Paso de Cortés a este territorio”, planteó, al proponer que sea denominado “Paso de los Pueblos Indígenas”, como una forma de reconocer que las comunidades originarias habitaron y recorrieron estos territorios mucho antes de la llegada de los españoles.

La propuesta convirtió el acto ambiental en un mensaje de reivindicación histórica y cultural, vinculando la conservación de la naturaleza con la memoria de los pueblos originarios.

Una convocatoria que busca trascender el acto

Desde Santiago Xalitzintla, el mensaje presidencial cerró con una invitación a la ciudadanía para sumarse a la reforestación y asumir el cuidado ambiental como una responsabilidad colectiva.

La jornada dejó así dos propuestas sobre la mesa: hacer permanente la convocatoria nacional para plantar árboles y recuperar el significado histórico de un territorio que, de acuerdo con la presidenta, debe ser reconocido desde la perspectiva de los pueblos que lo habitaron mucho antes de la conquista.

Entre árboles, comunidades y autoridades, el llamado fue directo: reforestar no solamente para recuperar bosques, sino para conservar territorios y garantizar bienestar a quienes los habitan.

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