Inseguridad, extorsión e inflación ponen contra las cuerdas al pequeño comercio en México
Encuesta de la ANPEC revela que ocho de cada diez tiendas de barrio han reducido sus márgenes de utilidad ante el aumento de la violencia y los costos de operación.
México, a 5 de agosto de 2026.- La inseguridad se ha consolidado como la principal preocupación para el pequeño comercio en México. Así lo reveló la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) al presentar los resultados de la encuesta Pulso de la tienda de barrio 2026: Economía, seguridad y percepción del país, la cual muestra un panorama complejo para miles de negocios que, además de enfrentar la inflación, operan con márgenes de ganancia cada vez más reducidos.
El estudio, aplicado a más de 3 mil 500 establecimientos en todo el país, señala que prácticamente ocho de cada diez tiendas han visto disminuir sus utilidades, mientras la violencia y el incremento de los costos continúan presionando la economía de este sector.
La delincuencia impacta directamente a los negocios
Entre los principales hallazgos de la encuesta destaca que el 20.1 por ciento de los comerciantes fue víctima de extorsión por parte de grupos criminales durante el último semestre. Asimismo, el 16.5 por ciento reportó actos de corrupción y el 13 por ciento sufrió asaltos con violencia dentro de sus establecimientos.
La ANPEC advirtió que los efectos de la inseguridad no se limitan a los comercios, sino que alcanzan a toda la cadena de distribución. La mitad de los encuestados afirmó haber enfrentado problemas de desabasto derivados de robos e incendios de camiones repartidores.
El presidente de la organización, Cuauhtémoc Rivera, señaló que en algunas regiones del país la delincuencia organizada incluso influye en la distribución de mercancías, determinando qué productos pueden comercializarse y alterando el funcionamiento normal del mercado.
Ingresos limitados y costos en aumento
El estudio refleja también la complicada situación económica que enfrentan las tiendas de barrio. Seis de cada diez establecimientos obtienen ingresos mensuales inferiores a los 20 mil pesos, mientras los costos de electricidad, insumos y operación continúan incrementándose.
A este panorama se suma la percepción de falta de respaldo institucional. Más del 85 por ciento de los comerciantes considera que no ha recibido apoyos del Gobierno Federal para fortalecer sus negocios.
Respecto al Programa contra la Inflación y la Carestía (PACIC), el 76.4 por ciento de los encuestados opinó que no ha dado resultados efectivos, mientras que siete de cada diez reconocieron que les resulta imposible vender productos conforme a los precios establecidos por dicho esquema.
Comercios familiares operan en condiciones vulnerables
La encuesta también muestra las condiciones en las que sobreviven miles de pequeños negocios en México. El 63.7 por ciento funciona en locales adaptados dentro de las viviendas de sus propietarios, casi la mitad de los tenderos carece de servicios médicos y el 17.1 por ciento atiende su establecimiento pese a enfrentar alguna enfermedad o discapacidad.
Estas cifras evidencian que las tiendas de barrio continúan siendo un pilar de la economía familiar y del abastecimiento cotidiano en las comunidades, aunque enfrentan condiciones cada vez más adversas para mantenerse en operación.
Un sector que demanda mayor protección
Los resultados del sondeo reflejan que la combinación de inseguridad, inflación y altos costos representa uno de los mayores desafíos para el pequeño comercio en México. La ANPEC insistió en la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad, mejorar las condiciones para la distribución de mercancías y diseñar políticas públicas que permitan preservar la viabilidad económica de uno de los sectores más importantes para la economía popular.




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