A 14 meses del derrumbe del puente El Tornillo, la SICT reporta avances en cimentación y prevé concluir el viaducto en mayo de 2027
Oaxaca, a 29 de agosto de 2026.- Donde antes quedó interrumpido el camino, ahora se levantan pilotes, acero y enormes estructuras de concreto. El paisaje de la supercarretera Mitla-Tehuantepec comienza a cambiar con la construcción del viaducto que sustituirá al puente El Tornillo, una obra que representa mucho más que infraestructura: es la promesa de recuperar una conexión que quedó rota.
Durante una supervisión de los trabajos, el titular de la SecretarÃa de Infraestructuras, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva Medina, informó que la obra registra avances importantes y tiene como fecha programada de conclusión mayo de 2027.
Una estructura para recuperar la conectividad
El nuevo viaducto tendrá 1.2 kilómetros de longitud, de los cuales 670 metros corresponderán a estructura y 600 metros a accesos. Alcanzará una altura de 40 metros y contará con 17 ejes de apoyo, 13 claros de 40 metros y tres claros de 50 metros.
Actualmente existen cuatro frentes de trabajo dedicados a cimentación profunda, con un avance de 50 por ciento en este concepto.
Ya fueron concluidas 30 de las 78 pilas de cimentación, mientras comienza la prefabricación y colocación de 80 trabes.
La maquinaria para perforar las pilas también fue incrementada con el propósito de acelerar los trabajos y fortalecer los distintos frentes de construcción.
El recuerdo del derrumbe
El proyecto tiene detrás una historia reciente que todavÃa pesa sobre la movilidad regional.
El 20 de junio de 2025, el puente El Tornillo se derrumbó sobre la supercarretera Mitla-Tehuantepec, luego de las afectaciones provocadas por las intensas lluvias asociadas al huracán Erick.
La vÃa habÃa sido inaugurada apenas el 24 de enero de 2025. Es decir, permaneció abierta alrededor de cinco meses antes de quedar interrumpida, y desde entonces han transcurrido aproximadamente 14 meses de cierre.
El dato resulta particularmente significativo: una carretera concebida para acercar regiones terminó convertida, durante más tiempo del que estuvo en servicio, en un punto de separación.
Mientras la nueva infraestructura avanza, los usuarios han tenido que recurrir a rutas alternas para desplazarse entre los Valles Centrales y el Istmo.
Cimentación, acero y trabajo a contrarreloj
Los trabajos ya incluyen el armado y colado de cabezales en el apoyo 1, asà como la perforación, armado y colado de pilas de cimentación.
También se construyen plataformas de trabajo para avanzar en los siguientes apoyos, mientras de manera paralela se habilita acero para pilas y cabezales.
En el cruce con el rÃo Tehuantepec se realizan trabajos para colocar plantillas, tuberÃa y relleno que permitan mantener un paso provisional.
La dimensión de la obra exige una operación constante: actualmente se reportan 136 trabajadores, 18 máquinas y siete frentes de trabajo activos.
Una espera que se mide en kilómetros
La SICT también informó que, tras las afectaciones ocasionadas por el huracán Erick, se logró restablecer en 48 horas el tránsito en la Red Carretera Federal Libre de Peaje y de cuota en Oaxaca y Guerrero.
En las labores de emergencia participaron 547 trabajadores y 223 máquinas especializadas, con la remoción de alrededor de 173 mil metros cúbicos de material pétreo y residual generado por las lluvias.
Pero el caso de El Tornillo es diferente: aquà no se trata solamente de retirar escombros, sino de construir nuevamente una conexión.
El viaducto avanza entre perforaciones, acero y concreto. Cada pila terminada representa un paso más hacia la reapertura de una ruta estratégica.
La fecha está puesta: mayo de 2027.
Para quienes utilizan esta carretera, sin embargo, el calendario no es solamente una fecha oficial. Es el tiempo de espera para volver a recorrer un camino que deberÃa unir, no separar.

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